La reciente desregulación de las importaciones en Argentina ha generado un intenso debate en el sector agroindustrial. Mientras que algunos empresarios celebran la apertura del mercado para la adquisición de insumos y tecnología, otros advierten sobre los peligros de la competencia desigual con productos extranjeros.
Mario Bustos Carra, gerente de la Cámara Exterior de Cuyo, analizó el impacto de estas medidas en una entrevista con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por Facebook y YouTube de Ciudadano.News).
Un alivio para la industria, pero con desafíos
Para Bustos Carra, la medida representa una oportunidad en ciertos aspectos: "Hay un impacto, primero hablo de las importaciones, que es positivo porque eso permite que ingresen insumos, bienes y siempre invita a pagar las importaciones con mayor facilidad. Es algo que reclamaba el sector porque hemos estado prácticamente 20 años sin poder acceder...".
La posibilidad de renovar equipos y adquirir insumos industriales de manera más ágil es un factor clave para mejorar la producción: "Decía que, para los insumos industriales, para la producción como algunos bienes que son necesarios, era necesario renovarse, tecnología y todo eso, la medida es sumamente positiva".
La preocupación por la competencia desleal
Sin embargo, la otra cara de la moneda genera inquietud en el sector agroindustrial. La llegada de productos elaborados a precios más competitivos podría perjudicar la producción local: "Cuál es el riesgo, que se traen bienes ya elaborados que compiten con nuestra agroindustria y ahí la situación se complica un poco más porque los costos de ellos son inferiores a los nuestros, y los nuestros son muy altos porque tenemos una carga impositiva muy alta".
La desventaja fiscal con respecto a otros países es un problema recurrente para la industria nacional, lo que obliga a las entidades empresariales a buscar mecanismos de equilibrio: "Tratamos de nivelar la cancha, cuestión que estemos en condición de competir con los mismos argumentos, con las mismas armas que los demás países".
Exportaciones y expectativas a futuro
En el plano de las exportaciones, las modificaciones en curso han sido bien recibidas: "Se están produciendo paulatinamente una serie de desregulaciones que a veces parecen no ser de importancia, pero son muy importantes para bajar los costos y reducir los trámites", indicó el especialista.
Bustos Carra también destacó que la lucha contra la inflación y la reducción de trabas burocráticas son avances clave para el desarrollo del comercio exterior: "Eso es bueno, la lucha contra la inflación es buena, está teniendo resultados, falta el componente positivo y las leyes laborales no salariales".
El sector espera que estas modificaciones se aceleren en lo que resta del año, pero con condiciones equitativas para todos los actores del mercado: "De acá a fin de año esperamos todos que se aceleren estas modificaciones, estas desregulaciones, pero siempre considerando que tiene que haber un nivel parejo para todos, por eso tienen que ponerse un poco en agenda la baja de carga tributaria".
La desregulación de importaciones ha abierto un nuevo panorama para la producción agroalimentaria en la Argentina. Si bien representa una oportunidad para acceder a insumos y tecnología, el desafío radica en proteger la industria nacional de una competencia desigual. La necesidad de reducir la carga tributaria y de establecer condiciones justas de competencia sigue siendo un punto clave en la agenda del sector.
Producción periodística: Daniel Gallardo
