Cuánto pagamos de impuestos cuando compramos el pan, la carne y la leche
El último trabajo de la Federación Argentina para el Desarrollo Agropecuario analizó el peso del Estado en los tres bienes de mayor consumo con resultados asombrosos.
El último Informe de la FADA arrancó de una pregunta simple: ¿Cuánta carga impositiva tienen el pan, la carne y la leche?, y los resultados impactan, estableciendo que el 25 % de lo que pagamos se lo lleva el fisco, y a la vez, de ese total el 75 % son impuestos nacionales.
Nicolle Pisani Claro, Economista Jefe de la Fundación, señaló: "Desde FADA lo que hicimos es entender cómo se compone el precio que pagamos los consumidores por estos tres productos. Tomamos como ejemplo pan, carne y leche, productos que son muy demandados por los argentinos, no sólo por una cuestión cultural, sino también porque son alimentos de primera necesidad, y en ese sentido podemos ver, por ejemplo, un enfoque de cómo se compone este precio que por cada kilo de pan que yo compro, de cada cuatro bollitos, uno que me como son impuestos".
Nicolle Pisani Claro
En diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio yTwitch), remarcó que "Esto viene dado porque en el pan tenemos costos que son necesarios, y se van enfrentando a través de todo el proceso de producción, que es el 60% del precio del kilo de pan, la ganancia que se va dando en los diferentes eslabones, que es el 16,5%, y luego tenemos un 24% de impuestos. Lo mismo hacemos con lo que es la carne, que de cada kilo de carne de vacuna que compramos en las carnicerías, 250 gramos, es decir, un cuarto son impuestos, y con la leche, en donde por cada sachet de leche entera tenemos un vaso de impuestos".
Informe FADA
Por ejemplo, en el pan el trigo representa solo el 8% del precio, pero a la vez desde el campo a la panadería el precio se multiplica por 12. "Si miramos por eslabones productivos, en el caso particular del pan, por cada kilo de pan tenemos la producción primaria, que es el trigo, donde se enfrentan costos de producción, de transporte, y explican el 8% del precio final que pagamos los consumidores. Ese trigo va al molino, se convierte en harina y el molino en sí, que también enfrenta sus costos, sus impuestos y sus resultados, explica el 4% del precio del pan."
"Luego tenemos la panadería que nosotros siempre destacamos que la panadería tiene una doble labor que es no solo el proceso de hacer el pan, un proceso industrial, sino también la parte de la comercialización y en esto tenemos que la panadería explica el 64% del precio final del pan que pagamos los consumidores".
"Ahí tenemos costos que van influenciando en cada uno de los eslabones productivos como puede ser alquileres, electricidad, salarios, transporte y por último el peso que tienen los impuestos que es el 24% del precio final" precisó la especialista, con datos escalofriantes, como que el Estado se lleva el triple que el productor, 24% vs 8%, y seis veces más que el molino harinero, 24% vs 4%.
Informe FADA
Entonces, "Para trabajar en reducir el precio que pagamos los consumidores, hay que trabajar en las estructuras impositivas de nuestro país, porque productos como el pan, la carne, la leche, lo que más pagan es el IVA, un impuesto nacional, ingresos brutos como impuesto provincial, y lo que es industria y comercio a niveles municipales, pero principalmente es IVA lo que recae sobre los alimentos", remarcó.
Nación, provincias y municipios
Los tres niveles del Estado tienen su injerencia en el precio, los dos más grandes con impuestos y los municipios con tasas, y hay incipientes disputas por bajar en un nivel u otro. La FADA también midió la incidencia de cada sector "Nosotros lo que mostramos es eslabón por eslabón. Entonces, estos 24% que les mencionaba se distribuyen entre los diferentes eslabones. Sin embargo, en propia producción, cuando uno va asumiendo los costos productivos, también va pagando impuestos sobre esos insumos que va utilizando".
Informe FADA
"Si miramos en promedio entre los tres, el 70 u 80% son impuestos nacionales, y tenemos cierta relevancia de las provincias, que puede rondar entre el 18%, 19%", precisó Pisani Claro, y enfatizó especialmente el caso del IVA. Sobre un impuesto provincial como Ingresos Brutos, destacó que no está "en todos los eslabones y en todas las provincias presente, hay eslabones productivos que están exentos del pago de Ingresos Brutos, otros no, son impuestos muy distorsivos que terminan generando un efecto cascada, porque se van trasladando en los precios y la realidad es que terminan impactando considerablemente en el precio final de los consumidores".
A la vez, cuando el producto llega a góndola, hay un margen que se puede considerar como especulación, y sobre ese punto, la economista agregó que "Eso va a ocurrir en algunos momentos del país en donde las expectativas entran en juego; hay expectativas de una devaluación, entonces se adelantan incrementos de los precios en algunos productos, en algunos insumos. Sin embargo el grueso de lo que pagamos los consumidores tiene que ver con propios procesos productivos que van desde el campo hasta la góndola, a donde se asoman muchos costos de producción en los diferentes eslabones de cada producto, y en general tiene que ver con los impuestos que recaen en estos eslabones y sobre el consumidor. Estamos hablando que un cuarto del precio de lo que pagamos en alimentos son impuestos, y ahí la realidad es que tienen un peso significativo".
Informe FADA
"Nosotros lo mencionamos siempre comparando, por ejemplo, el pan con la carne y la leche: la carne y el pan tributan una alícuota de IVA reducida, es del 10,5%; pero la leche hoy por hoy está tributando el 21% de IVA, entonces también hay que revisar estas cuestiones, en donde un alimento de primera necesidad termina teniendo un IVA mayor a otros productos. En los eslabones de producción tenemos mucho tiempo que pasa desde el ternero en el campo hasta los bifes que compramos en la carnicería".
" Cada eslabón de la producción enfrenta vaivenes de la economía, aumentos de tarifas, costos impactados por la inflación, cuestiones climáticas, y son los propios productores de cada eslabón, los empresarios que enfrentan estas situaciones, y al final nos encontramos con un Estado que tiene una participación en el precio final mayor a estos propios eslabones de la producción, sin asumir ningún riesgo", completó.