El sector industrial argentino enfrenta una fuerte contracción, con despidos masivos en diversas fábricas y empresas de distintos rubros. Uno de los casos más resonantes es el de la planta de Puma en La Rioja, que recientemente notificó el despido de 23 empleados, generando preocupación ante la posibilidad de que la cifra aumente en las próximas semanas.
La crisis de actividad en la industria nacional, sumada a la apertura de las importaciones, está acelerando la pérdida de puestos de trabajo. En el caso de Puma, los afectados fueron informados de su desvinculación tras regresar de sus vacaciones. La compañía aseguró que abonará las indemnizaciones correspondientes en tiempo y forma, pero la incertidumbre entre los trabajadores persiste.
Más despidos en el sector manufacturero
Puma no es la única empresa afectada. Otras compañías también han reducido sus plantillas en los últimos meses:
- Bicontinentar (Chivilcoy): Despidió 130 de sus 170 empleados activos, dejando a la fábrica con una mínima capacidad operativa.
- Planta de calzado en Coronel Suárez: Cerró sus puertas, dejando en la calle a 360 trabajadores que producían calzado para marcas como Adidas.
Estos casos evidencian un retroceso generalizado en el sector manufacturero, que enfrenta serios problemas para sostener la producción y el empleo.
Crisis en el agro: Surcos en concurso preventivo
El sector agroindustrial tampoco escapa a la crisis. Surcos, una empresa nacional dedicada a la comercialización de fitosanitarios, se declaró en default en diciembre tras no poder afrontar deudas por más de USD 3,5 millones y $9.300 millones en pagarés bursátiles.
Ante esta situación, la compañía ingresó en concurso preventivo de acreedores y anunció despidos como parte de una reestructuración para intentar garantizar su sostenibilidad. Durante diciembre y enero, desvinculó a 50 trabajadores, reduciendo su plantilla a 170 empleados.
Nestlé suspende operaciones y pone en riesgo 183 empleos
En el sector alimenticio, la crisis también golpea fuerte. Nestlé anunció la suspensión temporaria de su fábrica en Villa Nueva, Córdoba, a partir de marzo, afectando a 183 trabajadores, quienes deberán tomarse vacaciones durante ese período.
Según explicó la empresa, esta medida responde a una caída en las exportaciones y una baja en la demanda local, lo que llevó a la necesidad de reducir los volúmenes de producción.
Balance de empleo: 185.000 puestos formales menos en un año
Los despidos en distintas industrias reflejan un deterioro generalizado del empleo en Argentina. Durante el primer año de la gestión de Javier Milei, el país perdió 185.000 empleos formales, según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo.
El detalle del impacto laboral es el siguiente:
- Empleo privado registrado: Se redujo en 119.000 personas, bajando de 6.385.000 a 6.266.000 trabajadores.
- Empleo público: Se achicó en 51.000 puestos, pasando de 3.484.000 a 3.433.000 empleados.
- Personal de casas particulares: Se redujo en 15.000 trabajadores, descendiendo de 464.000 a 449.000 empleados.
- Monotributistas: Fueron la única categoría con crecimiento, sumando 25.000 nuevos inscriptos, de 2.037.000 a 2.062.000 registrados.
El total de trabajadores registrados en el país cayó de 13.392.000 a 13.281.000 personas en un año, consolidando una tendencia de contracción del empleo formal.
¿Se desacelera la pérdida de empleo?
A pesar del fuerte impacto, en noviembre se observó una desaceleración en la caída del empleo formal, con un descenso del 0,1% mensual, lo que significó 16.500 trabajadores menos. Esta cifra fue similar a la de octubre, lo que sugiere que el mercado laboral podría estar estabilizándose, aunque aún no se observan señales claras de recuperación.
