Crisis habitacional
La crisis habitacional en Argentina alcanza un punto crítico. Según datos recientes, el 40% de las familias que alquilan deben recurrir a préstamos bancarios, tarjetas o billeteras virtuales para cubrir su vivienda y gastos básicos.
El problema no es solo el precio, sino la falta de empleo registrado que impide a muchos cumplir con las garantías tradicionales y bonos de sueldo exigidos. Esta barrera obliga a los inquilinos a buscar alternativas como el seguro de caución o el "co-garante" para sobrevivir a la burocracia inmobiliaria.
La situación refleja una desconexión total entre los salarios promedio y el costo de vida actual, forzando a las nuevas generaciones a compartir gastos o postergar su independencia.

