Aunque en la fecha registró un leve descenso, bajando 1,18%, en que la onza terminó en 3.128,30 pesos a futuros, en medio de la incertidumbre de los mercados, signados por los anuncios arancelarios del presidente Donald Trump, lleva ganado en el año más de US$500, lo que representa una rentabilidad de más del 20%.
Inversiones en Oro
En base a esto, los analistas ya venían monitoreando de cerca los niveles de resistencia y soporte para determinar la dirección futura del precio, y Antonio Di Giacomo, analista de Mercados Financieros para Latinoamérica en XS remarcó: "El oro podría batir nuevos récords y consolidarse en niveles más altos si se intensifica la escalada arancelaria. Sin embargo, los inversores deben estar atentos a los acontecimientos políticos y económicos que podrían influir en su comportamiento en los próximos meses".
El 31 de marzo había alcanzado un nuevo máximo histórico de 3.149,00 dólares por onza, lo que pone de manifiesto la fuerte demanda del activo en medio de la incertidumbre económica. Las especulaciones de una posible descompresión giran en torno de que Trump invitó a negociar, y el secretario del Tesoro reconoció que los aranceles anunciados representan el límite superior del rango previsto.
El riesgo es que la economía estadounidense sea llevada a una recesión y forzar a la Reserva Federal a aplicar recortes adicionales en su tasa de referencia, y eso es señalado por muchos expertos, junto a las represalias que puedan tomar otras potencias o bloques.
La inmediata reacción del mercado sugiere que los temores de una guerra comercial podrían mantener el interés en los activos de refugio, como el del oro. Si las medidas de Trump resultan ser menos agresivas de lo previsto, algunas posiciones de oro podrían deshacerse, dependiendo del apoyo del mercado físico.
La declaración formal de guerra arancelaria no dejó de pegar duro en Wall Street, que mantuvo las pérdidas a media sesión y el índice tecnológico Nasdaq descendió un -4,5 %. Pero también las materias primas y metales acusaron el impacto de la señal recesiva, por lo que registraron en general fuertes retrocesos.
Otros mercados de activos también considerados refugio, como la deuda de EEUU, se desplomó a 4,062, su nivel más bajo desde octubre y el dólar perdía valor frente al euro, con un tipo del 1,1037. El petróleo de Texas caía un 7 %, hasta 66,74 dólares, presionado por la decisión de la alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, de subir su producción de crudo a partir de mayo.
Siempre el oro ha sido visto como una cobertura contra la inflación y la inestabilidad económica, y el metal precioso se consolidó en la jornada en torno de los US$3.134 por onza, en tanto los inversores punteaban el discurso de Trump.
Los entendidos observan si el oro se consolida por encima de su máximo histórico, "es probable que continúe su trayectoria ascendente en los próximos meses", señaló Di Giacomo, destacando que el temor de que los aranceles puedan desencadenar la inflación fortaleció el atractivo del oro.
"Los bancos centrales también han contribuido a la demanda de oro, aumentando sus reservas en medio de un entorno económico incierto. Países como China y Rusia han aumentado sus compras de oro para reducir la dependencia del dólar estadounidense. Esta tendencia refuerza la demanda de oro y contribuye a su estabilidad a largo plazo", cerró.

