Aunque la inflación comienza a desacelerarse, el consumo en Argentina no se reactiva de forma homogénea. La recuperación de 2025 está liderada por los sectores socioeconómicos altos, mientras que la clase baja sigue en una situación crítica.
Según el estudio Bases de consumo para pensar la reconstrucción de NielsenIQ, el año pasado marcó una fuerte caída en el poder adquisitivo, lo que llevó a un desplome del 17% en el consumo. En lo que va de 2025, se observa una mejora parcial del 4%, pero si se lo compara con 2023, el consumo sigue un 13% por debajo.
"Hay una leve recuperación por mejora del ingreso disponible, pero es muy desigual. La clase alta invierte en turismo, inmuebles y bienes durables. En cambio, la clase baja destina hasta el 32% de sus ingresos a alimentos y bebidas, frente al 14% de los sectores altos", explicó Javier González, director comercial de NielsenIQ.
Cambio de hábitos y consumo selectivo
La clase baja se volvió a adaptar, dejando atrás primeras marcas por segundas o terceras. También aprovecha descuentos y promociones como única vía para acceder a productos reconocidos. A diferencia de crisis anteriores, esta vez el recorte fue tan profundo que no sólo cambiaron las marcas, sino también los productos y los canales de compra.
¿Una crisis o un nuevo modelo de consumo?
"Más que una crisis, al menos por los dos años que dure el mandato de Javier Milei, es un nuevo paradigma en términos de consumo. Es muy difícil que el consumo vuelva a tener niveles de otros momentos, parecidos a los de los últimos 20 años. El esquema económico es distinto e irruptivo. En términos de caída de consumo, en 2024 el consumo cayó mucho más que en la pandemia", explicaron desde NielsenIQ.
A esto se suma una inflación que golpea los tres frentes: alimentos, transporte y servicios. A diferencia de otras épocas, donde las paritarias acompañaban y los subsidios contenían parte del impacto, hoy todo sube al mismo tiempo. Por eso, aunque los precios de los alimentos se estabilicen, la recuperación sigue trabada por falta de ingresos disponibles.
¿Mejorará el consumo de los argentinos?
En este contexto, el 40% de las ventas de supermercados se realiza a través de promociones, lo que muestra el nivel de esfuerzo que requiere hoy sostener el consumo.
Las proyecciones para 2026 son cautas. "La expectativa es que en 2026 se recupere otro 4% más, para estar aún un 9% debajo de 2023. Hay un cambio en el paradigma de consumo, por la base de comparación versus un crecimiento genuino", explicó Javier González, director comercial de NilsenIQ.
Con información de BAE
