Cómo la Planta Compresora Mercedes impulsa el gas de Vaca Muerta
El aumento del volumen de metros cúbicos transportables representa una mejora importante.
Por Ciudadano.News
21 Diciembre de 2024 - 15:45
21 Diciembre de 2024 - 15:45
21 Diciembre de 2024 / Ciudadano News / Economía
La Planta Compresora Mercedes ya opera como una pieza central en el ambicioso plan nacional para fortalecer la infraestructura energética de Argentina. Con la capacidad de incrementar el transporte del Gasoducto Mercedes-Cardales en 6 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d), su puesta en marcha eleva el volumen total de esta red a 15 MMm3/d, marcando un antes y un después en el aprovechamiento de los recursos provenientes de Vaca Muerta.
Más allá de los números, esta obra forma parte de una estrategia integral para reducir la dependencia de importaciones de combustibles líquidos y gas natural licuado (GNL), logrando un ahorro diario estimado en 6 millones de dólares.
Aunque el proyecto fue anunciado como prioritario por el Gobierno nacional, no estuvo exento de dificultades. Según la estatal Energía Argentina (Enarsa), la obra había alcanzado un avance del 60% al momento del cambio de administración en diciembre de 2023. Frente a un escenario de retrasos contractuales, falta de materiales y problemas financieros, el actual gobierno optó por priorizar su finalización.
La Planta Compresora Mercedes resulta fundamental para completar el Gasoducto Mercedes-Cardales, una obra que conecta los sistemas de transporte operados por TGS y TGN, y que se complementa con la red troncopropulsada por el Gasoducto Perito Moreno, anteriormente denominado Néstor Kirchner. Este sistema troncal transporta gas desde Tratayén, en la Cuenca Neuquina, hasta Salliqueló, en Buenos Aires, permitiendo evacuar la creciente producción de gas no convencional hacia los principales centros urbanos e industriales del país.

La puesta en marcha de esta planta compresora no solo aumenta la capacidad de transporte de gas, sino que optimiza el sistema energético nacional. Durante el verano, permitirá sustituir combustibles líquidos en la generación termoeléctrica en regiones como Santa Fe y el norte de Buenos Aires. En invierno, reducirá drásticamente las importaciones de GNL, un insumo caro y dependiente de las fluctuaciones del mercado internacional.
Además, esta ampliación consolida la conexión entre los sistemas de alta presión, facilitando la distribución de gas hacia regiones productivas clave como el Gran Buenos Aires y potenciando las exportaciones a países vecinos como Chile y Brasil, una vez cubierta la demanda local.
La Planta Compresora Mercedes no es un proyecto aislado; forma parte de un "master plan" de infraestructura energética que incluye desarrollos como la reversión del Gasoducto Norte, programada para operar con gas de Vaca Muerta en mayo de 2024. Este cambio permitirá abastecer con recursos nacionales a siete provincias del norte argentino, reduciendo la dependencia de importaciones desde Bolivia, que son más costosas y menos confiables debido al declive en la oferta boliviana.
Desde su inauguración en julio de 2023 hasta septiembre del mismo año, el sistema asociado a Vaca Muerta ya había generado un ahorro de 421 millones de dólares en importaciones de energía. Con el Gasoducto Mercedes-Cardales plenamente operativo, se proyecta un incremento sustancial en este ahorro, al tiempo que se fortalecen las bases para la autosuficiencia energética del país.

El avance de esta infraestructura enfrentó diversos desafíos:
Frente a estas dificultades y en un contexto de ajuste del gasto público, el Gobierno actual ha señalado que futuras iniciativas de esta envergadura deberán ser lideradas por el sector privado, asegurando la continuidad de proyectos estratégicos sin cargar directamente al Estado con los costos.
La ampliación del Gasoducto Perito Moreno, declarada de interés público nacional, refuerza este enfoque. Este proyecto privado, con una inversión estimada en 500 millones de dólares, añadirá 14 MMm3/d a la capacidad total, llegando a un total de 35 MMm3/d en toda su extensión. Este desarrollo complementará la infraestructura existente, consolidando a Argentina como un actor clave en el mapa energético regional.