Una buena forma de medir el desempeño de la economía, sobre todo la de las familias y los consumidores, es ver si los salarios le ganaron a la inflación, y específicamente analizando el primer trimestre del año, luego de cerrar el 2024 con leves recomposiciones.
Lucas Romero, politólogo, director de Synopsis Consultores, analizó: "Nos está faltando un dato que lo vamos a conocer en un rato, el dato oficial de inflación de marzo (cerró en 3,7%) para terminar de entender cuál fue la velocidad de los precios este primer trimestre, sí tenemos una mirada de lo que está pasando con los salarios y estamos viendo un proceso de desaceleración también de los aumentos salariales, que recordemos que sufren el cimbronazo del fogonazo inflacionario de diciembre 2023, enero 2024".
En diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), precisó que "después la inflación empieza un sendero descendente pero los salarios esos primeros meses sufrieron mucho, lentamente fueron recuperando algo del terreno perdido, no todos en la misma forma, hay que discriminar entre los salarios privados registrados y los que tienen paritarias y pertenecen al sector privado son los que mejor desempeño tuvieron. Los que tuvieron muy mal desempeño fueron los salarios de los empleados públicos, que están más o menos casi un 20% debajo de lo que fue el nivel de 2023, han perdido una parte de su poder adquisitivo, y los salarios informales con todas las dificultades que hay para hacer un seguimiento de ese sector salarial también tuvieron una lenta recuperación, pero aún están muy por debajo del nivel de noviembre de 2023, momento en que se inicia este nuevo ciclo político y un nuevo programa económico".
Lo que va del año
"Lo que vimos en este último trimestre, que me llamó la atención es que si uno miraba la foto o película del semestre anterior, segundo de 2024, allí los salarios le fueron ganando a la inflación mes a mes -fue el semestre de recuperación salarial que permitió también en buena medida explicar la recuperación de la actividad económica y algo de recuperación de consumo-, pero este primer trimestre venimos viendo una dinámica en donde la inflación parece sostener su curso, se viene nuevamente acelerando de a poquito estos últimos dos meses y los salarios vienen en dirección opuesta, han venido cayendo y solo para mencionar el registro que tenemos, los primeros tres meses del año la secuencia fue 2,3%, 2,1%, 1,9%, esos números es el promedio mensual de aumento salarial que registramos en nuestro seguimiento del proceso paritario", profundizó el entrevidado, agregando: "es decir, las cuotas de aumento en el salario han venido descendiendo en este primer trimestre, la inflación ha venido acelerándose y esto llama la atención porque si esto efectivamente continúa estamos hablando de una pausa en la recuperación de los salarios y los salarios empezarían a funcionar como un ancla antiinflacionaria".
En esto, la discusión con el Gobierno ha tenido mucho que ver. Romero destacó que "Esto el gobierno en algún punto lo ha percibido, de comienzo de año que está insistiendo con que el proceso paritario se ajusta a una pauta oficial de aumento del 1% mensual y los gremios no han estado respetando esa pauta pero sí han estado como queriendo acercarse a la pauta oficial", y remarcó: "el gobierno tenía una herramienta para presionar sobre las paritarias y sobre los gremios que es la no homologación de los acuerdos, hubo acuerdos que no fueron homologados por la Secretaría de Trabajo y eso si bien no obstruye el pago del acuerdo sí dificulta mucho y eso funciona como una suerte de presión en la baja de proceso paritario que está explicando esta escalera descendiente que les acabo de decir, 2,3%, 2,1%, 1,9% que son el promedio mensual de aumento salarial que registramos".
Salarios y dificultades económicas
Si bien el año pasado fue de recuperación salarial, la actividad, el 2025 marca el tablero con un montón de luces en amarillo o algunas en rojo, el superávit de la balanza de pagos se diluyó, no se acumularon reservas, la inflación está trepando y los salarios van perdiendo. "Yo creo que el gobierno se ha vuelto un gobierno con un sesgo pro baja de inflación muy marcado, es decir, todavía su política económica parece estar alineada incluso inconvenientemente para el proceso de ordenamiento macroeconómico, y el mejor ejemplo es que la principal herramienta que ha utilizado el gobierno para bajar la inflación que ha sido la política cambiaria, este régimen de devaluaciones fijas, el famoso crawling peg, que funciona como un ancla, entonces eso ha producido un desequilibrio cambiario y eso hace síntoma por la pérdida de reservas,se ha vuelto un gobierno muy obsesionado por la baja de la inflación al punto de que hoy prioriza someter los salarios a un proceso de pérdida de poder adquisitivo nuevamente para que funcionen como anclas inflacionarias, porque esto de querer que las paritarias caminen el 1% mensual es tener a los salarios por debajo de la velocidad a la que están corriendo los precios y claramente está estabilizada por encima del 2%".
Entonces, en su opinión "es que el gobierno diagramó un programa económico para encarar la primera etapa del proceso de estabilización macroeconomíca que parece haber entrado hace ya largo tiempo en una instancia de agotamiento, como el gobierno necesita salir de este esquema no quiere salir porque no quiere pagar costos con un rebrote inflacionario, por más marginal que sea lo puede afectar en términos pública y electoralmente, y esto se ha demorado tanto que ha obligado al gobierno a ir corriendo a acelerar el acuerdo con el fondo, cuando a principio de año o incluso fin del año pasado el gobierno daba a entender que el acuerdo con el fondo podía esperar hasta después de las elecciones".
"No quiero adjetivar, si podemos decir que da la sensación que hay bastante insensibilidad del gobierno frente a este pliego de la realidad, porque es una sociedad que ha hecho un esfuerzo enorme, sobre todo el primer semestre del año pasado, ese esfuerzo fue tolerado con cierta paz social, no hubo grandes niveles de conflictividad, o sea, la sociedad en su gran mayoría acompaño el proceso de acodamiento económico", continuó Romero, para concluir: "lo mínimo que puede hacer un gobierno es ser sensible con esta situación, reconocerlo y en todo caso explicar por qué es necesario seguir haciendo algún esfuerzo si es que efectivamente eso es lo que el gobierno está pretendiendo hacer".

