No alcanza

Comer en cuotas: 1 de cada 2 argentinos usa la tarjeta de crédito para llenar la heladera

Según la politóloga y profesora Mara Pegoraro, la baja de la inflación no implica una mejora en el poder adquisitivo: los precios no bajan, los ingresos siguen congelados y crece la deuda para comprar alimentos.

María Emilia Iglesias

Por María Emilia Iglesias

15 Agosto de 2025 - 17:47

El 50% de los argentinos usa la tarjeta de crédito para comprar alimentos.
El 50% de los argentinos usa la tarjeta de crédito para comprar alimentos. Web

15 Agosto de 2025 / Ciudadano News / Economía

Un informe del Centro de Estudios para la Recuperación Argentina de la UBA advierte sobre un cambio preocupante en los hábitos de consumo: entre diciembre de 2023 y junio de 2025, el uso de la tarjeta de crédito en supermercados pasó del 39% al 46%.

Según la politóloga y profesora Mara Pegoraro, quien habló con Acceso Directo (lunes a viernes, de 16 a 17, por FM 91.7, Ciudadano News en YouTube o Facebook y Ciudadano_News en Twitch), este incremento no responde a un cambio cultural hacia la bancarización, sino a la necesidad de financiar compras básicas ante ingresos que no alcanzan. "La gente se endeuda para poder comprar alimentos", señaló.

Inflación más baja, pero sin recuperación salarial

Aunque la inflación mensual muestra cifras más moderadas (1,9% en julio, 1,6% en junio y 1,5% en mayo), Pegoraro subrayó que esto no se traduce en un alivio real para los bolsillos.

"El único valor de la economía que no acompaña la inflación es el ingreso. Los precios suben, pero los salarios permanecen congelados. En mi caso, como profesora universitaria, mi sueldo no se recompone desde septiembre de 2024", ejemplificó.

De consumo a servicios, el cambio en el gasto familiar

El estudio revela que, desde la asunción del actual gobierno, la proporción del ingreso destinado a bienes y servicios se invirtió: si en diciembre de 2023 el 60% se usaba para bienes de consumo y el 40% para servicios, hoy el 60% se destina a pagar servicios básicos como luz y gas, dejando solo el 40% para alimentos y otros productos.

Menos efectivo y débito, más crédito

Otro dato relevante es la caída en el uso de efectivo y tarjetas de débito, a pesar de las promociones con estos medios. La tarjeta de crédito es el único método de pago que crece porque permite financiar las compras.

"El argumento de que se usa más la tarjeta por las promociones es incompleto: esas ofertas existen desde hace más de dos años. Lo que vemos ahora es que se usa la tarjeta para llegar a fin de mes", explicó Pegoraro.

Impacto en el consumo y el ocio

El encarecimiento del financiamiento también golpea el consumo recreativo. Pegoraro anticipó que las vacaciones de invierno mostraron menos asistencia a actividades infantiles, como cine o teatro, por la imposibilidad de destinar dinero al ocio, algo que también se puede observar en la gran cantidad de personas que no puede afrontar el gasto de mudarse e independizarse.

"La baja de la inflación no implica una mejora en el poder adquisitivo. La realidad es que los salarios no alcanzan y cada vez más argentinos recurren al crédito para comer", concluyó.

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