Los pasillos del Ministerio de Economía ya trabajan con una fecha clave en el horizonte: febrero. Para ese mes está pactada la segunda revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). No se trata solo de cumplir metas fiscales; la verdadera pulseada está en demostrar que Argentina tiene poder de fuego para mantener la estabilidad. En su escritorio, dos carpetas son prioritarias: la acumulación de reservas y una negociación clave con Estados Unidos.
En esa fecha, si no hay cambios, el ministro Luis Caputo deberá sentarse frente a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. El objetivo será analizar la evolución del programa en el período de agosto a diciembre de 2025 y las expectativas de corto plazo. Pero, sobre todo, los técnicos querrán ver si el plan de estabilización es sostenible. De esta revisión dependen futuros desembolsos que son vitales para cumplir con los propios vencimientos de deuda con el Fondo.
¿Cúales son las estrategias del Ministro de Economía?
La primera "jugada fuerte" de Caputo es la más visible: la compra constante de dólares para engrosar las reservas del Banco Central (BCRA). Tras un período de fuerte acumulación gracias a la cosecha gruesa, el ritmo de compras se ha moderado, pero el objetivo sigue siendo claro. Caputo necesita mostrarle al FMI que el BCRA tiene "poder de fuego" para intervenir en el mercado y evitar una corrida cambiaria si la tensión aumenta.
Aquí entra la segunda "jugada", la más estratégica y la que se maneja con mayor hermetismo: la negociación de un "swap" de monedas con Estados Unidos. ¿Qué es esto? En términos simples, es un acuerdo financiero que le permitiría a Argentina obtener un "préstamo" de dólares de la Reserva Federal (el banco central de EE.UU.) usando los pesos como garantía.
Esto no suma reservas netas de inmediato, pero funciona como un seguro: una línea de crédito disponible que da una señal de confianza gigante a los mercados.
¿Y qué va a pasar con el dólar?
Toda esta estrategia tiene un solo destinatario: el mercado cambiario. Los dólares financieros (MEP y Contado con Liquidación) han mostrado una calma llamativa en los últimos meses, pero la "pax cambiaria" es frágil.
Caputo busca anticiparse y ganar tiempo. Necesita llegar a esa reunión de febrero con las metas aprobadas y, al mismo tiempo, busca blindar las reservas con ayuda de Estados Unidos. La misión del FMI en febrero será el primer gran termómetro del año.

