El clima de euforia financiera que acompañó el inicio de 2026 parece haber encontrado un techo de cristal. Este jueves 5 de febrero, los activos argentinos en el exterior sufren un duro revés, con caídas generalizadas en las acciones y una renovada presión sobre los títulos públicos. La combinación de ruidos políticos internos y las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) configuraron un escenario de aversión al riesgo que no dio tregua a los inversores.
El "Efecto INDEC"
El principal disparador del nerviosismo fue la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC. Su salida se produce en un momento crítico: la postergación del cambio en la metodología de medición de la inflación (IPC).
Para los analistas de la City, esta demora sugiere dificultades técnicas o políticas para reflejar el impacto real de los precios, lo que afecta directamente la credibilidad de las estadísticas oficiales, un pilar que el mercado considera innegociable para cualquier plan de estabilización a largo plazo.
Derrumbe de los bancos en Wall Street
En Nueva York, los certificados de acciones argentinas (ADRs) mostraron números rojos desde la apertura. El sector financiero, el más sensible a la política monetaria y al riesgo soberano, lideró las pérdidas:
Grupo Supervielle: -7,21%
BBVA: -6,39%
Grupo Financiero Galicia: -6,00%
Banco Macro: -5,26%
A nivel local, el índice Merval no fue la excepción, retrocediendo un 2,9% en dólares, situándose en torno a los 1.956 puntos.
Los bonos y el factor FMI
Mientras la misión del FMI, encabezada por Luis Cubeddu, arriba al país para revisar las metas del último trimestre, los bonos en dólares operan con bajas de hasta el 1,1%. El Riesgo País, que el Gobierno busca desesperadamente bajar de la barrera de los 400 puntos para normalizar el acceso al crédito, rebotó hoy hasta los 515 puntos básicos.
La mirada del Fondo está puesta en la acumulación de reservas y en la transparencia de los datos inflacionarios, justo los dos puntos que hoy generan más dudas entre los operadores.

