Si ya es una visión cotidiana ver largas colas cruzando a Chile, Paraguay, Brasil, donde los argentinos encuentran precios muy inferiores a los locales, se está sumando rápidamente una nueva frontera, que es la que lleva a ciudades como Bermejo, Villazón y Yacuiba.
Son ciudades de Bolivia, y cada vez tientan a la franja noroeste argentina (Catamarca, Rioja, Salta y Jujuy), ya que ofrecen precios entre 30 y 75% más bajos, desde calzado, indumentaria y neumáticos, además de repuestos para vehículos, hasta pequeños electrodomésticos como celulares, notebooks y televisores.
Por citar algunas diferencias, un aire acondicionado de 3.000 frigorías que en Salta cuesta cerca de 700.000 pesos argentinos, en Bermejo se trae por menos de 330.000, mientras que en la ropa, se consiguen pantalones por $6000, camperas deportivas por $ 120.000 la docena, 12 jeans: $130.000, 12 zapatillas: $220.000, 3 termos: $40.000.
El segmento mayoristas
En este caso, además de las compras individuales, también se compra al por mayor con descuentos a pequeños comerciantes que buscan abastecerse a bajo costo, y luego revender sus productos en el mercado local. Además, otro detalle de Bolivia es que aceptan normalmente pesos argentinos, dólares verdes e incluso billeteras digitales.
Y otro dato relevante es que desde el país del altiplano, complementan las operaciones comerciales con servicio logístico a la demanda desde nuestro país. Hay tours grupales desde las provincias norteñas que incluyen transporte, asesoramiento en trámites fronterizos, guías especializados que llevan a las zonas de compra más convenientes y recomendaciones sobre productos con mejor potencial de reventa.
El detalle que debe advertirse es que para los que se exceden de los límites para el ingreso de mercadería, se ofrece un sistema de cruces por caminos alternativos, que es ilegal y entraña riesgos para la seguridad.