El cierre del año financiero dejó un saldo positivo en términos estadísticos para el Banco Central, con reservas internacionales brutas que escalaron un 39% hasta alcanzar los USD 41.165 millones. Sin embargo, este crecimiento de USD 11.558 millones está estrechamente ligado a factores extraordinarios, como los desembolsos del FMI y la fuerte revalorización de los activos, por lo que la entidad priorizará una acumulación genuina durante todo el ciclo 2026.
Las reservas del Banco Central crecieron un 40%
A pesar del incremento nominal en las arcas, las reservas netas del Banco Central continúan en terreno negativo si se descuentan los préstamos y los depósitos del sector privado. La autoridad monetaria explicó que gran parte del aumento se debió a los USD 14.469 millones ingresados por el programa de financiamiento, lo que permitió dotar de liquidez al mercado tras el levantamiento de las restricciones cambiarias para individuos.
Los factores que movieron la aguja en las reservas
Para entender la salud financiera del Banco Central, es necesario desglosar los ítems técnicos que aportaron y restaron divisas a las arcas públicas durante el último período:
- Aporte del FMI: el saldo neto de desembolsos del organismo internacional explicó casi la totalidad del crecimiento anual observado.
- Efecto oro: la escalada histórica en el precio del metal dorado generó una ganancia contable superior a los USD 3.400 millones para el país.
- Depreciación del dólar: el swap con China sumó unos USD 778 millones extra debido a la caída de la divisa norteamericana frente al yuan.
- Préstamos privados: por el contrario, el aumento de créditos en dólares al sector privado restó más de USD 2.200 millones a la contabilidad de los encajes.
La estrategia diseñada por el Banco Central para el nuevo año busca avanzar en la re-monetización de la economía mediante compras diarias de divisas en el mercado mayorista. Bajo la conducción de Santiago Bausili, se espera que el organismo participe activamente adquiriendo un volumen cercano al 5% del flujo diario, siempre que las condiciones de liquidez lo permitan, para fortalecer las reservas líquidas y sostener la reducción de la inflación.
Finalmente, el Banco Central aclaró que la eliminación total de las restricciones pendientes para dividendos y deuda comercial estará estrictamente atada a un acceso fluido del Tesoro a los mercados externos. Con la mirada puesta en normalizar el balance, el compromiso oficial para 2026 será compatibilizar la expansión de la actividad económica con una acumulación de dólares que brinde estabilidad definitiva al tipo de cambio.


