En un cierre de mes marcado por la intensidad operativa, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) consolidó su estrategia en el mercado de cambios. Al finalizar enero, la entidad monetaria logró un saldo comprador superior a los USD 1.200 millones, una cifra que no solo oxigena las arcas públicas, sino que marca un avance decisivo hacia los objetivos a largo plazo del equipo económico.
Un arranque de año por encima de las metas
Con la adquisición de USD 23 millones en la última jornada de enero, el Central logró superar el 10% de la meta de reservas fijada para todo el año 2026. Este ritmo de compra, sostenido durante las últimas 20 jornadas hábiles, coincide con la implementación de la denominada "fase 4" del programa económico.
Para captar estas divisas, el BCRA emite pesos que permanecen en el circuito para garantizar la liquidez del sistema, evitando así un enfriamiento de la plaza que podría disparar las tasas de interés.
El factor oro y los movimientos de fin de mes
A pesar del éxito en las compras netas, las reservas brutas cerraron en USD 44.502 millones, registrando una caída diaria técnica. Este retroceso se explica por la Posición Global Neta en Moneda Extranjera (PGNME): los bancos deben ajustar sus balances al cierre de mes, enviando divisas al exterior o comprando dólares para cumplir con las regulaciones, un movimiento que suele revertirse en los primeros días del mes siguiente.
Por otro lado, la contabilidad del Central sintió el impacto de la volatilidad del oro. La entidad posee unas 1,98 millones de onzas troy. Si bien el metal llegó a cotizar por encima de los USD 5.600, su reciente retroceso a USD 4.890 generó una baja contable en el balance, pese a seguir siendo el principal refugio de valor ante la incertidumbre global.
Exportaciones y deuda: los motores de la oferta
La aceleración en la entrada de dólares no es casual. Responde a dos factores clave:
- Liquidación agroindustrial: Un incremento estacional y estratégico en las ventas del sector.
- Financiamiento corporativo: Empresas privadas han emitido deuda en el exterior y aún resta el ingreso de unos USD 3.600 millones a la plaza local.
Desde la conducción de Santiago Bausili, estiman que para 2026 la compra neta podría alcanzar entre USD 10.000 y USD 17.000 millones, dependiendo del proceso de remonetización y la confianza de los mercados internacionales para refinanciar vencimientos del Tesoro Nacional.
