La inflación de abril podría mostrar una desaceleración respecto a marzo, según lo anticipó la economista María Castiglione, directora de C&T Asesores Económicos. En una entrevista con el programa Sin Verso, de Ciudadano.News, la especialista analizó los factores coyunturales y estructurales que inciden en la evolución del índice de precios, destacando el rol del tipo de cambio, la política fiscal y los efectos estacionales.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo sorprendió con un valor de 3,7%, impulsada por factores estacionales como el inicio del ciclo lectivo —con fuertes aumentos en educación— y la celebración de Semana Santa, que elevó los precios vinculados al turismo. Además, las lluvias intensas afectaron la oferta de frutas y verduras, generando alzas marcadas en esos rubros.
Sin embargo, abril habría mostrado un comportamiento más calmo. "Vimos una moderación, especialmente en las últimas dos semanas del mes", sostuvo Castiglione. La clave, según la economista, estuvo en la estabilización del tipo de cambio y la implementación de un nuevo régimen cambiario, que logró contener la volatilidad del dólar financiero.
Abril, entre precios más calmos y servicios moderados
Con el nuevo esquema cambiario, sostenido por otro mega préstamo del FMI, el tipo de cambio oficial subió solo un 8% en abril, y la brecha con el dólar financiero —que había rozado los $1.400— se redujo a cero. Esta convergencia generó un cambio de expectativas: "Muchos sectores dieron marcha atrás con aumentos de precios ya anunciados o directamente no pudieron convalidarlos", dijo la economista.
Además, abril no suele ser un mes estacionalmente complejo en términos de inflación. A esto se suma que los servicios privados —otro rubro sensible— mostraron incrementos más contenidos.
El rol del programa fiscal y el desafío que viene
Para Castiglione, el principal acierto del actual programa económico fue "haber cortado con el déficit fiscal desde el momento cero, en un contexto recesivo y sin financiamiento externo". Evitar la emisión para cubrir gastos fue, a su juicio, determinante para frenar la dinámica inflacionaria.
No obstante, advirtió que el próximo gran desafío del Gobierno será reducir el riesgo país, condición necesaria para lograr que el capital de la deuda que vence pueda renovarse sin sobresaltos.
El dato de inflación de abril será seguido de cerca por el mercado y los analistas, en un contexto donde la prioridad es sostener la estabilidad lograda y reconstruir la credibilidad en la política económica. "Si se consolida este rumbo, podríamos ver mejoras sostenidas, aunque el camino no está libre de riesgos", concluyó Castiglione.