La Secretaría de Energía de la Nación, a cargo de María Tettamanti, autorizó una suba de 4% en el precio del biodiesel y 3% en el bioetanol, destinados a la mezcla obligatoria por ley con las naftas y el gasoil.
Esta medida podría meter presión a los valores de los combustibles en los surtidores tras el reciente aumento que rondó entre el 1,88% y 2,8%, con el que inició el último mes del año.
Para tener más detalles sobre este asunto, en el programa Sin Verso, de 91.7 Ciudadano News Radio, fue entrevistado el gerente de la Confederación de Entidades de Comercialización e Hidrocarburos (CECHA), Guillermo Lego, quien explicó detalles de la situación.
Al respecto, indicó que "tanto el biodiesel como el bioetanol tienen exención impositiva, y por lo tanto pueden afectar poco el precio final. En el caso de las naftas ocupa un 12% y en gasoil un 7,5%, por lo que no debería replicar tanto en un aumento, pero las petroleras deben considerar también otros costos, y por lo tanto podrían cargarlo al precio final".
"Habrá que ver si las petroleras lo absorben, como ha pasado algunas veces, o deciden aumentar los precios. Pero no debería incidir inmediatamente, sino en los aumentos venideros en los combustibles, quizás en enero", estimó.
Sobre si las variaciones del precio del barril de petróleo inciden en el precio de los combustibles, el entrevistado dijo que "el precio internacional depende de la oferta y la demanda. En nuestro caso es complicado el tema, porque también se debe tener en cuenta el valor del dólar y la devaluación del peso, o 'crawling peg', que decida aplicar el Gobierno, que ahora es del 2% mensual".
En cuanto a si el precio de los combustibles sigue desfasado, Lego consideró que "está en valores más o menos razonables" comparado con los países de la región".
También se refirió al anuncio del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, de que el Gobierno nacional autorizará en las estaciones de servicio el autodespacho de combustibles (que el propio con conductor se abastesca), y si esto podría provocar desocupación entre el personal de estaciones de servicio.
En este punto, Lego comentó: "Lo estamos analizando con sumo cuidado, esperando que salga el decreto para ver si provoca cambios importantes. Consideramos que es auspicioso que se pueda hacer algo similar a lo que ocurren en otras partes del mundo".
"Pero hay que ver el contexto económico y además creemos que pasará un tiempo largo para que el público lo adopte y se vaya acostumbrando. Habrá algún cambio con respecto a lo habitual, pero no necesariamente nos debemos asustar por esto", opinó finalmente Lego.

