El ponderador estadounidense Morgan Stanley Capital International (MSCI) confirmó que Argentina continuará catalogada como "mercado independiente", el nivel más bajo dentro de su sistema de clasificación. Además, no incluyó al país en su lista de seguimiento, lo que significa que recién en junio de 2026 podría evaluarse una posible mejora en su estatus y ser reclasificada para el 2027.
En su informe anual de accesibilidad a los mercados, el MSCI indicó que, aunque hubo avances, las restricciones para inversores institucionales extranjeros siguen siendo significativas.
La Argentina comparte esta categoría con países como Zimbabue, Líbano, Palestina, Botsuana, Panamá y Ucrania, lo que refleja su bajo nivel de integración al sistema financiero global. Argentina ocupa ese lugar desde 2021, luego de haber retrocedido tras la promoción a "mercado emergente" lograda en 2018, durante la gestión de Mauricio Macri.
Entre los principales obstáculos identificados, la entidad señaló la falta de un mercado cambiario offshore eficiente, limitaciones para operar fuera del mercado oficial, escasa competencia entre corredores, y deficiencias en la disponibilidad de información financiera en inglés, lo que atenta contra la igualdad de condiciones para los inversores internacionales. También advirtió sobre la intervención estatal y la disponibilidad limitada de instrumentos de inversión.
Pese a algunos avances regulatorios del BCRA, persisten restricciones que alejan a Argentina de los mercados emergentes.
El informe reconoció que el Banco Central levantó algunas restricciones en abril de 2025, como la repatriación de dividendos a partir del 1 de enero de ese año. Sin embargo, advirtió que aún persisten trabas significativas para los inversores institucionales extranjeros.
El rechazo a incorporar a la Argentina en la lista de seguimiento representa un freno para el mercado local, que aspiraba a pasar a la categoría de "mercado de frontera", lo cual habría habilitado el ingreso de hasta USD 1.000 millones en fondos internacionales, según estimaciones de JP Morgan.
Con este fallo, la calificación de Argentina según MSCI se mantendrá congelada al menos hasta mediados de 2026. Hasta entonces, el país seguirá ubicado entre los mercados más restringidos y con menor integración al sistema financiero global, esto limita la posibilidad de atraer capitales globales y consolidarse como un destino atractivo para inversores.