Argentina atraviesa un fenómeno paradójico: mientras el país se encarece en dólares, los destinos vecinos se vuelven irresistibles. En diálogo con el programa Sin Verso, la analista de IDESA Agostina Ambrosi advirtió sobre el alarmante déficit en la balanza turística. Según datos del INDEC entre enero y noviembre de 2025, por cada millón de brasileños que visitaron el país, 3,1 millones de argentinos viajaron hacia Brasil.
Esta tendencia se repite con Chile y Uruguay, donde las salidas duplican o triplican las llegadas. Ambrosi destacó que el problema es estructural: un sistema impositivo que infla precios y una infraestructura deficiente que nos deja fuera del mapa regional.