La nueva Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), desde diciembre, implementó una retención del 5% sobre transferencias bancarias para ciertos contribuyentes, como parte de un plan destinado a "reforzar la transparencia y combatir la evasión tributaria".
Qué cambia con ARCA
El cambio más destacado es el incremento del impuesto a los Ingresos Brutos, que pasa del 1,5% al 5%. Esta medida afecta principalmente a las transferencias bancarias y otras operaciones financieras de los contribuyentes que no cumplan con requisitos clave establecidos por el organismo fiscal.
Entre los afectados por esta retención se encuentran:
- Personas cuyos ingresos no están registrados bajo el régimen fiscal de ARCA.
- Aquellos que no hayan presentado su declaración de ingresos en tiempo y forma.
El incumplimiento de estas normativas no solo implica la retención del 5%, sino que puede derivar en sanciones adicionales como intereses resarcitorios, restricciones para acceder a créditos bancarios, obstáculos para realizar transacciones comerciales y la posibilidad de investigaciones fiscales.
Cómo evitar la retención de ARCA
Para evitar que ARCA aplique estas retenciones, es fundamental que los contribuyentes regularicen su situación fiscal. Esto incluye:
- Regularización fiscal: asegurarse de estar inscripto en el sistema de ARCA y presentar declaraciones de ingresos de manera puntual.
- Documentación de transferencias: mantener un registro detallado de todas las operaciones financieras realizadas.
- Notificación a los bancos: informar a las entidades financieras sobre transferencias no comerciales para evitar errores en la clasificación de las operaciones.
- Coherencia financiera: garantizar que las transacciones entre cuentas propias estén vinculadas al mismo titular y que el perfil financiero declarado sea consistente con los movimientos realizados.
Dada la complejidad del nuevo esquema fiscal, contar con el asesoramiento de un contador o experto tributario puede ser clave. Estos profesionales pueden evaluar el estado fiscal del contribuyente, realizar ajustes necesarios y garantizar el cumplimiento de las normativas para evitar penalizaciones.