La reducción a los aranceles de importación para distintos productos en Argentina y que resultó en la queja de algunos actores de sectores como el alimenticio o el textil, debería ser paulatino y observando la manera en la que se acomodan tanto precios como la economía local. Incluso, esta política ha tenido consecuencias muy concretas como el cierre de diversas fábricas y marcas, como pasó en los últimos días con las nacionales Vitamina y Uma.
Así lo consideró Guillermo Poch, tributarista, en el programa Sin Verso, de Ciudadano.News, quien marcó que, "de alguna manera, lo que termina sucediendo en la economía es que en parte está corregida por la inflación y por lo que viene a ser la recaudación".
"Hay un sinnúmero de situaciones. Hoy sucede que se aumenta la base imponible del gravamen y ese reacomoda miento tiene después su impacto", dijo.
Esto lo analizó pese a contar con solo un dato preliminar de 16 días hábiles de marzo, cuando el Ministerio de Economía informó que la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) registra un incremento del 50% real respecto a igual período de marzo del 2024. La suma del Impuesto a las Ganancias y del IVA tuvo una mejora del 55%, por lo menos en ese período.
De este modo, es probable que las provincias y la Ciudad de Buenos Aires registren un incremento considerable de fondos de asignación automática.
Reducción de aranceles de importación
Poch indicó que "la reducción arancelaria para lo textil va a ser a favor de la gente porque va a poder trasladarse la baja en precios. Lo que hay que tener en cuenta es no hay que producir una competencia desleal contra el productor extranjero".
"Considerando que en Chile tienen un 35 por ciento menos de impuestos sobre la industria textil los precios finales son mucho más bajos de ese porcentaje si uno compara los que se observan en la Argentina. Esto hay que irlo trabajando paulatinamente porque si no lo que puede terminar sucediendo es que en abril se podría ver el acta de defunción de algún comerciante local", consideró.
El especialista explicó que "son medidas que estamos viendo en una situación coyuntural. Pero hay que ver bien la cadena de producción local. Entonces hay que ver cómo repercute la medida en la economía local y tal vez si consideramos que Argentina no es competitiva, la pregunta es dónde vamos a mandar a trabajar a la gente".
"Esto requiere que a las cosas hay que ir haciéndolas paulatinamente. Lo que pasa es que nosotros tenemos un mercado chico y nuestra producción sigue siendo cara. Y en un contexto de incertidumbre hay que salir a buscar respuestas rápidamente. Argentina es un modelo basado en la rentabilidad", manifestó.
Y Poch concluyó: "El contexto que tenemos en el país hace tiempo está referido a lo que la gente hace para buscar sobrevivir ante un escenario de incertidumbre".