El Paris Saint-Germain que busca redimirse de frustraciones pasadas, doblegó al Arsenal por la mínima (1-0) en el Emirates Stadium, gracias a un gol tempranero de Ousmane Dembélé. Este resultado otorga una valiosa ventaja táctica al conjunto francés en el primer asalto de estas electrizantes semifinales de la Champions League.
Apenas el cronómetro marcaba el tercer minuto cuando la electricidad de Dembélé desequilibró la balanza. Un latigazo que perforó la red de David Raya y silenció momentáneamente al fervoroso público londinense, estableciendo una diferencia que, a la postre, se erigiría como el único grito de gol de la noche.
El Arsenal, impulsado por su gente, exhibió una voluntad encomiable por revertir el marcador adverso. Sin embargo, la falta de precisión en los metros finales y la muralla erigida por el PSG frustraron sus intentos de igualar el encuentro. A pesar de controlar la posesión en amplios tramos del partido, los "Gunners" se encontraron con un Donnarumma en estado de gracia, desbaratando cada aproximación con intervenciones providenciales.
El Arsenal llegaría a la igualdad, aunque fue anulado a instancias del VAR, tras detectarse una posición antirreglamentaria de uno de los atacantes locales.