La llegada de Valentín Castellanos al fútbol inglés no es un movimiento más.
Nadie lo esperaba, pero el fútbol inglés no da respiro. Apenas un día después de confirmarse su millonario traspaso, Valentín Castellanos hizo su debut oficial en el West Ham. El técnico no quiso esperar y lo mandó a la cancha como titular en la fecha 21 de la Premier League, dejando en claro que el argentino es la gran esperanza para salvar al equipo.
Sin embargo, el estreno fue agridulce. Los "Hammers" cayeron por 2-1 ante el Nottingham Forest en un partido que tuvo un fuerte protagonismo albiceleste.
El duelo argentino: Nico Domínguez golpeó primero
La tarde en Londres comenzó complicada para el equipo de Castellanos. Fue justamente otro argentino, Nico Domínguez, quien abrió el marcador para la visita. El ex Vélez apareció por sorpresa y anotó el 1-0 parcial, demostrando su gran presente en el fútbol europeo y amargando, momentáneamente, la fiesta del debut del "Taty".
Pese al esfuerzo y la movilidad que mostró Castellanos en su primer contacto con el césped inglés, el West Ham no pudo revertir la historia. El delantero mendocino dejó destellos de su calidad, pero sintió la falta de rodaje con sus nuevos compañeros tras haber aterrizado en Londres hace apenas unas horas.
Un debut récord bajo presión
El debut de Castellanos no solo fue sorpresivo por la rapidez, sino por la responsabilidad que cargó desde el minuto uno. Al ser el tercer delantero más caro en la historia del club (29 millones de euros), las miradas estuvieron puestas en cada uno de sus movimientos.
Desde el entorno del club aseguran que, a pesar de la derrota, la titularidad inmediata es una señal de confianza absoluta del entrenador. El West Ham necesita resultados urgentes para escapar de la zona de peligro y confían en que la sociedad de Castellanos con el resto del equipo se aceite en las próximas jornadas para empezar a sumar de a tres.
El peso de ser un fichaje histórico
Cargar con el rótulo de ser uno de los jugadores más costosos de la institución no es tarea sencilla. Para Castellanos, el desafío es doble: deberá adaptarse rápidamente al ritmo físico de Inglaterra y, al mismo tiempo, liderar el ataque de un equipo que convive con la presión permanente del descenso.

