Montevideo levantó la mano y puso sobre la mesa una carta fuerte, la mística del Estadio Centenario. La Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) oficializó su propuesta para ser sede de la próxima Finalissima entre Argentina y España, campeones vigentes de la Copa América y la Eurocopa, respectivamente. La intención es que el encuentro se juegue entre el 17 y el 25 de marzo de 2026 y que sea el último evento internacional antes del inicio de las obras de remodelación del histórico escenario rumbo al Mundial 2030.
La AUF apuesta a que el partido sirva como homenaje de despedida para el Centenario, un estadio que albergó la primera final de la Copa del Mundo en 1930 y que volverá a ser parte del Mundial dentro de poco más de cuatro años. Con el visto bueno de la FIFA, ese torneo comenzará simbólicamente en Sudamérica, con partidos inaugurales en Uruguay, Argentina y Paraguay, y luego se mudará a Europa y África, con sedes en España, Portugal y Marruecos.
La Finalissima 2026 ya tiene fecha tentativa y acuerdo político, Claudio Chiqui Tapia, presidente de la AFA, y Rafael Louzán, titular de la Real Federación Española de Fútbol, sellaron el compromiso durante el último Congreso de la FIFA en Asunción. Aunque todavía resta saber la sede, que no fue confirmada.
Montevideo no está sola en la carrera
Qatar, Arabia Saudita y Estados Unidos también presentaron propuestas, impulsadas por el músculo económico y la proyección global. Sin embargo, la candidatura uruguaya comenzó a tomar fuerza en las últimas semanas, gracias al peso simbólico del Centenario y al antecedente de 2022, cuando Argentina venció con autoridad a Italia por 3 a 0 en Wembley.
Por el acuerdo interconfederativo vigente entre UEFA y Conmebol, la Finalissima debe alternar continente. Si la última edición se disputó en Londres, ahora es el turno de Sudamérica. Y Montevideo se ilusiona con volver a ser el corazón del fútbol mundial, al menos por una noche.
No obstante, el proyecto tiene un obstáculo, la clasificación de España al Mundial 2026. Si la Roja no consigue el boleto directo en el grupo que comparte con Turquía, Georgia y Bulgaria, deberá jugar el repechaje en esas mismas fechas de marzo. Esa eventualidad encendió una señal de alerta entre los organizadores, que esperan definiciones antes de fin de año.
Mientras tanto, la Selección argentina, actual campeona continental y del mundo, aguarda novedades. Uruguay, con historia, pasión y un estadio que respira gloria, pide pista. La última palabra, como siempre, la tendrá la FIFA.