Durante los controles de alcoholemia desplegados en la Ciudad de Buenos Aires tras las celebraciones navideñas, ocurrió una escena digna de una película. En el barrio de Recoleta, un vehículo con matrícula diplomática rusa se negó a participar del procedimiento, invocando inmunidad por su estatus especial.
El auto, identificado por su patente celeste que comienza con la letra "D", fue detenido por agentes de tránsito que intentaron persuadir a los ocupantes para realizar la prueba. Sin embargo, la situación tomó un giro inesperado cuando un corredor con camiseta de Nueva Chicago intervino para mediar entre ambas partes.
Un hincha de Chicago de origen ruso
El corredor, quien declaró ser de origen ruso y simpatizante del club de Mataderos, intentó tranquilizar a los diplomáticos dialogando en su idioma natal. Según contó a los medios presentes, su fanatismo por Nueva Chicago comenzó tras recibir una camiseta del club como regalo de otro hincha ruso.
La peculiar escena rápidamente captó la atención en redes sociales, donde los usuarios compartieron videos del mediador con la camiseta verdedinegra, convirtiéndolo en un personaje del día de Navidad.
Reacción del club y humor en redes
El club Nueva Chicago no tardó en sumarse al furor. Desde su cuenta oficial, publicaron un mensaje cargado de humor: "¡Qué aburrido ser hincha de un club normal! Yo soy de Chicago y me gusta el vodka", acompañado de un emoji con la bandera rusa.
El episodio, aunque curioso, puso de relieve la mezcla cultural y las situaciones inesperadas que pueden surgir en una ciudad tan diversa como Buenos Aires, especialmente durante fechas festivas.
Un cierre pacífico pero inusual
Finalmente, los diplomáticos rusos no realizaron la prueba de alcoholemia, apelando a su inmunidad, y el operativo continuó sin incidentes mayores. Mientras tanto, el hincha del Torito dejó una anécdota para el recuerdo.