Imposible olvidarlo. Difícil no quererlo. Santiago Morro García cerraba cualquier tipo de grieta con su carisma y talento natural para convertir goles. Hace exactamente un año, tomó la decisión de quitarse la vida, lo que generó un gran impacto en el deporte, pero principalmente en el fútbol argentino.
Demás está decir que el delantero uruguayo, a fuerza de goles y lujos, se metió rápidamente en el corazón de los hinchas de Godoy Cruz. Llegó a ser el máximo goleador de los torneos denominados Superliga, juntando los tres campeonatos (2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019), superando a centroatacantes de la talla de José Pepe Sand y Lisandro López.
Sin embargo, los últimos tiempos del Morro, estuvieron más afuera de las canchas que adentro. Poco se supo y poco se habló de su tratamiento psiquiátrico. Lo cierto es que hacía mucho que García no era feliz y que el 4 de febrero del 2021 tomó esta drástica decisión. Dos días después, en la mañana del sábado 6 de febrero, sería encontrado en su departamento solo y ya sin vida.
Según informó aquella tarde Claudia Ríos, fiscal de homicidios, el delantero "estaba sobre la cama, con un disparo de arma de fuego en el parietal derecho, junto a él un arma calibre 22. Es lo único que puedo decir".
Al día siguiente, Ríos confirmó que el jugador se suicidó en la madrugada del jueves 4 de febrero. "Hay diferentes comunicaciones que se efectuaron el 4 de febrero en la madrugada, por lo que estamos hablando de aproximadamente esa fecha como el momento de su fallecimiento”. A su vez, descartó "intervención de terceros" y aseguró que investigaban “si hubo alguna instigación o ayuda para que la persona determinara su autoeliminación”.
Ese domingo 7 de febrero de 2021, familiares, amigos, compañeros e hinchas de Godoy Cruz despidieron al Morro García en una sala velatoria de Maipú. Su ataúd estaba cubierto por una bandera uruguaya y una camiseta del Tomba. Su último adiós fue en Uruguay, pocos días después. Una multitud de hinchas de Nacional invadieron las calles de Montevideo para despedir al delantero.
ídolo del Tomba y de Nacional, Santiago Damián García, dejó una huella imborrable, además de un sinfín de goles, que serán recordados y retransmitidos una y otra vez, hasta el final de los tiempos.