El primer rugido del nuevo TC: los detalles del motor que cambiará la historia de la máxima
El automovilismo argentino vivió un momento histórico en La Fortaleza de Oreste Berta. Se puso en marcha el prototipo del motor Cherokee de 800 HP con inyección electrónica, el corazón mecánico que busca modernizar al Turismo Carretera a partir de 2027.
El proyecto de evolución técnica del Turismo Carretera dio un paso físico y real. En las instalaciones de La Fortaleza, en Alta Gracia, Córdoba, el nuevo motor de la "máxima" rugió por primera vez. Bajo la supervisión de Oreste Berta (h) y Alejandro Iuliano, gerente técnico de la ACTC, el prototipo basado en el modelo Cherokee superó su encendido inicial, marcando el comienzo de una nueva era para la categoría más popular del país.
Potencia extrema: el salto de los 800 HP
El gran objetivo de este desarrollo es alcanzar un rango de potencia de entre 700 y 800 HP. Esto representa un salto abismal de casi 300 caballos de fuerza respecto a los multiválvulas que se utilizan en la actualidad.
Este incremento no es solo para ganar velocidad, sino para devolverle al piloto un auto más indómito y espectacular para el público. El desarrollo, que fue ensamblado por el motorista Fabián Giustozzi, incorpora tecnologías que el TC venía postergando en pos de la tradición, pero que resultan inevitables para su evolución.
¿Qué cambia técnicamente en el nuevo motor?
Para entender por qué este motor es una revolución, hay que mirar bajo el capot. Los cambios son tres:
Block de aluminio: fabricado en Brasil, este componente permite una mejor disipación del calor y una reducción de peso estratégica.
Inyección Electrónica: se deja atrás el histórico carburador para pasar a un sistema de gestión digital, a cargo de la familia Berta.
Confiabilidad: aunque mantiene la tapa de 24 válvulas actual, el resto de los componentes periféricos están siendo rediseñados para soportar el estrés de la nueva potencia.
Pruebas y plazos: ¿cuándo debutará en pista?
Tras el éxito en el banco de pruebas, el plan de la ACTC es exhaustivo. Durante todo el 2026, el prototipo será sometido a pruebas de pista intensivas para evaluar su confiabilidad y el desgaste de la transmisión, que también deberá ser reforzada.
Aunque originalmente se pensó en 2027 para su implementación masiva en los más de 50 autos de la categoría, la dirigencia no descarta postergarlo hasta 2028. La decisión final dependerá de la viabilidad económica, ya que cada equipo deberá realizar una inversión importante en la actualización de sus unidades.