En un partido vibrante y lleno de giros inesperados, Al-Hilal de Arabia Saudita dio la gran sorpresa al vencer al Manchester City de Inglaterra en los octavos de final del Mundial de Clubes. El encuentro, que terminó con un marcador de 4-3 a favor del equipo asiático, mostró la capacidad del "humilde" Al-Hilal para competir de igual a igual con uno de los gigantes del fútbol europeo.
Ritmo cambiante
El Manchester City, a pesar de su dominio inicial en la posesión y las oportunidades, careció de la efectividad necesaria en los metros finales, desinflándose una y otra vez cerca del área rival. Esta falta de contundencia le costó caro cuando, al comienzo del segundo tiempo, Al-Hilal aprovechó un descuido defensivo para empatar 1-1 con un cabezazo de Marcos Leonardo.
Este gol cambió por completo la dinámica del partido. Al-Hilal tomó impulso, atacó con mayor precisión y puso al City en una situación incómoda. La sorpresa se hizo mayor cuando, en un contraataque letal, Malcom marcó el 2-1, dando vuelta el marcador en tan solo seis minutos.
Al Hilal volvió a golpear
El City logró empatar 2-2 gracias a una arremetida de Haaland tras una pelota parada. El partido se transformó en un ida y vuelta de alto voltaje, con el resultado incierto y ambos equipos buscando la ventaja. A pesar de los constantes ataques del City, el arquero de Al-Hilal, Bono, se lució con atajadas espectaculares, evitando que el equipo europeo se adelantara.
El tiempo reglamentario terminó en empate, llevando el partido a la prórroga. Fue en este tiempo extra donde Al-Hilal volvió a golpear, adelantándose 3-2 con un cabezazo de Koulibaly tras otra jugada a balón parado. Las decisiones de Guardiola, como la salida de Haaland y la entrada y posterior salida de Rodri, generaron dudas sobre la dirección del equipo.
Final a toda orquesta
El City encontró un respiro cuando Foden logró una sutil definición para el 3-3. Sin embargo, la historia aún tenía un último capítulo.
A solo ocho minutos del final, en un contraataque eléctrico, Marcos Leonardo selló el 4-3 definitivo para Al-Hilal, aprovechando un error defensivo del City.
La incredulidad se apoderó de Pep Guardiola y de todo el Manchester City, que no podían creer la derrota ante un rival que, en los papeles, parecía muy inferior.
Este triunfo de Al-Hilal se convierte en una de las grandes sorpresas del Mundial de Clubes.


