Tan resonante como fue su llegada al fútbol argentino, así de definitiva será su despedida. Iker Muniain, el talentoso mediapunta español, cerrará su etapa en San Lorenzo y, con ello, colgará los botines. En un 99%, el jugador oriundo de Pamplona se despedirá también del fútbol profesional. Su destino inmediato será Bilbao, donde lo espera su familia para comenzar una nueva etapa de vida alejada de las canchas.
El exjugador del Athletic Club, donde forjó toda su carrera y se convirtió en ídolo, decidió dar por concluido su breve capítulo sudamericano. Tras nueve meses en Boedo y solo 26 partidos oficiales con el Ciclón, el futbolista de 32 años pondrá punto final a una trayectoria iniciada en 2009, cuando debutó como profesional con apenas 16 años.
En los próximos días, Muniain brindará una conferencia de prensa en la que confirmará su salida del club y hará oficial su retiro de la actividad profesional. Será una despedida emotiva de un jugador que eligió dejar atrás ofertas millonarias de Medio Oriente para cumplir un viejo anhelo: probarse en el fútbol argentino.
Su ciclo en San Lorenzo, aunque corto, fue intenso. Llegó como un fichaje estelar, y ahora se va en silencio, dejando cuatro goles, una asistencia y la sensación de que su magia, aunque efímera, dejó huella.
Un San Lorenzo en plena reconstrucción
La partida de Muniain se suma a una larga lista de problemas que atraviesa San Lorenzo. El equipo sufrió la salida de su entrenador, Miguel Ángel Russo a Boca, al igual que una de sus figuras, Malcom Braida. La dirigencia aún no concretó refuerzos y decidió promover a Damián Ayude, exentrenador de la reserva, como nuevo DT del plantel principal.
En este contexto convulsionado, la baja de Muniain representa otra pérdida significativa: su capitán y principal emblema abandona el club para regresar a Europa.
Su paso en números
Durante su estadía en el conjunto azulgrana, Iker Muniain participó en 26 encuentros oficiales, en los que convirtió cuatro goles y dio una asistencia. Si bien su presencia fue intermitente, su nombre quedará en la memoria del hincha por el compromiso demostrado y el atrevimiento de animarse a una experiencia distinta, lejos de casa y del confort de toda una vida en el Athletic.