¿Trampa encubierta?

El secreto detrás de la remontada de Verstappen en Brasil que Red Bull no quiere revelar

La espectacular actuación de Max en Interlagos, donde remontó desde el fondo, esconde una decisión de Red Bull que generó una fuerte acusación de McLaren. ¿El nuevo motor entró dentro del límite presupuestario de la F1 o fue una violación del 'Cost Cap'?

Por Ciudadano.News

El motor que cambió Red Bull en Brasil encendió una nueva polémica. — Foto: Motorsport Latam

La impresionante remontada de Max Verstappen en el Gran Premio de Interlagos, que lo llevó del pit lane al podio, tuvo varios factores clave, como un cambio audaz en la puesta a punto del coche y una estrategia impecable. Sin embargo, la atención de McLaren se ha centrado en un detalle mucho más controvertido y secreto: el peso financiero que podría tener la unidad de potencia nueva montada en el coche del neerlandés.

El dilema del nuevo motor: rendimiento antes que fiabilidad

Tras una desastrosa sesión de clasificación que dejó a los dos coches de Red Bull fuera de la Q1, el equipo decidió aprovechar la salida desde el pit lane para instalar una unidad de potencia completamente nueva en el monoplaza de Verstappen.

Si bien Red Bull había planeado terminar la temporada con solo cuatro unidades de potencia para evitar sanciones, la elección en Brasil fue más estratégica que preventiva. Según el director del equipo, Laurent Mekies, "Siempre es bueno montar un motor nuevo" y se trató de una oportunidad que se aprovechó. 

Andrea Stella, jefe de McLaren.

Aunque es difícil cuantificar la ventaja en tiempo por vuelta, Mekies admitió que "los márgenes son tan pequeños que todo cuenta". La clave es que la decisión no se tomó por una cuestión de fiabilidad inminente, sino para obtener un pequeño extra de rendimiento para la parte final del campeonato.

La acusación de McLaren: ¿el gasto rompe el Cost Cap?

Aquí es donde entra el factor financiero que ha generado el escándalo. El director del equipo McLaren, Andrea Stella, ha expresado públicamente sus dudas y exige directrices más claras: "¿acabará esta unidad en los cálculos del límite presupuestario de los equipos?".

McLaren sostiene que si una unidad de potencia se sustituye por razones de rendimiento, como aparentemente fue el caso de Red Bull, debe ser un gasto incluido en el tope presupuestario (Cost Cap). Esta es también la razón por la que McLaren no sustituyó su propio motor, ya que cualquier cambio por rendimiento habría impactado su límite de costes.

El problema radica en que no existe una norma específica y pública en el reglamento financiero que regule este aspecto, sino que se maneja a través de un acuerdo privado entre los equipos y la Federación Internacional de Automovilismo (FIA). Andrea Stella, fue tajante: "Será interesante ver si el costo de este motor está dentro del límite o no. Si el motor se cambió por razones de rendimiento, debería estar dentro del límite de costes".

Max Verstappen quedó en medio de una pugna de intereses. 

Un impacto que mira al futuro de Red Bull

Para McLaren y otros equipos, este precedente es crucial, ya que afecta directamente al control del gasto. Si el costo del nuevo motor de Verstappen acaba pesando en las declaraciones de 2025 de Red Bull, significaría que la escudería estaría más cerca de sobrepasar el tope.

Si la FIA decide que los cambios de motor por rendimiento deben incluirse en el límite de costes, los equipos estarían menos dispuestos a asumir esos riesgos por una pequeña ventaja. Por el contrario, si se permite el cambio sin impacto presupuestario, se abre una puerta peligrosa para que los equipos más grandes puedan "comprar" rendimiento fresco sin consecuencias financieras directas. El resultado de esta disputa podría cambiar la forma en que los equipos de F1 gestionan sus recursos en el futuro inmediato.