El presente de Sebastián Boselli en River Plate ha dado un giro inesperado y definitivo. A pesar de haber sido repatriado desde Estudiantes de La Plata a finales de 2025 por una decisión estratégica de Marcelo Gallardo, el defensor uruguayo no logró consolidarse en el esquema titular. Ante la falta de minutos y un panorama de cara a 2026 que lo ubica lejos de la rotación principal, el futbolista ya le comunicó a su entorno la decisión de abandonar la institución de Núñez para buscar nuevos desafíos profesionales fuera de Sudamérica.
La sobrepoblación de centrales y el plan de salida
La situación del zaguero charrúa se volvió insostenible debido a la irrupción de Lautaro Rivero, quien aprovechó su oportunidad para desplazar a Paulo Díaz y ganarse la confianza del entrenador. Con Martínez Quarta afianzado y el inminente regreso de experimentados como Germán Pezzella, Boselli quedó relegado a un rol marginal, acumulando apenas cinco presentaciones en el último semestre. Esta falta de rodaje es el principal motor de su descontento, especialmente considerando que es un jugador joven con proyección de selección nacional.
Pablo Boselli, padre y representante del jugador, ya se encuentra en gestiones activas para ubicar al central en el fútbol europeo. Aunque clubes de la importancia de San Lorenzo y Peñarol manifestaron su interés, el jugador descartó cualquier opción dentro de la región. Su objetivo es claro: dar el salto a Europa este mismo verano. La dirigencia de River, por su parte, no pondría obstáculos a una transferencia que le permita liberar espacio en un plantel cargado y generar ingresos para concretar la llegada de Jhohan Romaña, el nuevo anhelo de la defensa para el Muñeco Gallardo.