Después de 12 partidos sin ganar, Boca venció 3 a 0 a Independiente Rivadavia en Mendoza y consiguió su primer triunfo desde el regreso de Miguel Ángel Russo como técnico. El DT habló del valor del grupo, del respaldo a sus jugadores y de la importancia de volver a competir en alto nivel.
Finalmente, después de ocho encuentros sin victorias desde que asumió, Miguel Ángel Russo pudo festejar un triunfo en su tercer ciclo como DT de Boca, y lo hizo con un contundente 3 a 0 en Mendoza frente a Independiente Rivadavia.
Con esta victoria, Boca no solo cortó una racha sin triunfos que se remontaba al 19 de abril, cuando había vencido a Estudiantes de La Plata, sino que también consiguió su primer triunfo bajo la conducción de Russo en esta nueva etapa.
Cuestionado y mirado de reojo por los hinchas, para el entrenador no fue una noche más. El DT decidió trasladar a toda la delegación a Mendoza, algo poco habitual, y que fue interpretado por algunos como un gesto de despedida. Sin embargo, el resultado trajo alivio. "Boca para mí siempre fue de la misma manera, buscar competir al alto nivel. Muchos preguntaron por qué vinieron todos, pero en otra época iban todos a todos lados. El grupo está y hay que fortalecerlo. Vamos recuperando jugadores y recuperando la forma que un club como Boca necesita", afirmó el técnico en conferencia de prensa.
Sobre el desarrollo del partido, Russo destacó la dificultad del torneo local: "En Argentina hoy no tenés un equipo al que le ganás 5-0. El de hoy fue un rival muy competitivo. Tenemos que mejorar y elevar los niveles. Ahora vendrá un partido difícil de local y hay que estar preparados. En el fútbol argentino todo cambia permanentemente. Boca tiene un plantel fuerte y grande, habrá que elegir a los mejores para cada partido".
El entrenador, último campeón de la Copa Libertadores con Boca, también respaldó a dos de los jugadores más cuestionados: Edinson Cavani y el chileno Carlos Palacios, que fueron titulares en Mendoza.
Aplaudido por los hinchas xeneizes
Pese a los malos resultados previos y a las críticas, Russo recibió aplausos y muestras de afecto de los hinchas xeneizes. "No lo siento como un respaldo del plantel, nosotros venimos bien, hablando mucho, dialogando mucho. Es normal y natural eso. Marcamos una línea para que crezcan y tengan alto nivel, esto es Boca", explicó.
A sus 69 años, Miguel Ángel Russo sigue demostrando vigencia en los bancos. En Mendoza se lo vio mayormente tranquilo, incluso sentado en una silla durante gran parte del complemento, una imagen que recorrió las redes sociales y acompañó una jornada distinta: la del reencuentro con la victoria.