El ciclo de Thiago Almada en el Atlético de Madrid parece haber llegado a un punto de no retorno. En las últimas horas, la dirigencia colchonera tomó la determinación de incluir al ex Vélez Sarsfield en el listado de futbolistas transferibles, una noticia que sacude el mercado de pases y pone en alerta a varios clubes de Europa y América.
Un sistema que nunca lo favoreció
Pese a su jerarquía y su condición de campeón del mundo, Almada nunca logró encajar en la exigente estructura táctica del "Cholo" Simeone. El estilo del Aleti, marcado por el orden defensivo extremo y la intensidad física, terminó opacando las mayores virtudes del enganche: el desequilibrio individual y la visión de juego en el último tercio del campo.
Los números de su temporada son el reflejo de esta falta de sintonía:
Minutos jugados: Apenas 570 en toda la campaña oficial.
Titularidades: Solo salió desde el arranque en cinco partidos.
Contexto: La mayoría de sus ingresos fueron en situaciones adversas, lo que le impidió ganar confianza y regularidad.
Una salida para "limpiar" el presupuesto
La decisión del club madrileño no responde a problemas de conducta, sino a una necesidad deportiva y económica. Al declarar a Almada transferible, el Atlético busca dos objetivos: liberar un cupo en el plantel para nuevas incorporaciones y reducir la masa salarial de cara al próximo mercado de pases.
Desde el entorno del jugador y del club consideran que un cambio de aire es la mejor solución. A sus 24 años, Almada necesita ser protagonista para no perder terreno en la consideración de Lionel Scaloni para la Selección Argentina.
Expectativa por su próximo club
Aunque todavía no hay ofertas formales sobre la mesa, el nombre de Thiago Almada ya suena en distintas ligas. Su juventud y talento lo convierten en una pieza codiciada. Por ahora, el escenario es de absoluta expectativa, pero algo es seguro: el futuro del volante está lejos del Cívitas Metropolitano.

