El plan de Marcelo Gallardo para el River Plate de 2026 es claro: evitar repetir errores y reforzar el plantel con jugadores de jerarquía inmediata.
Tras las importantes bajas en la ofensiva, el nombre que surgió como prioridad para la delantera fue el de Luciano Gondou, un delantero con pasado en las Inferiores del club que brilló en Sarmiento y Argentinos Juniors antes de ser vendido al Zenit de Rusia.
El tope salarial choca con la cotización
Si bien la idea de repatriar a un jugador que conoce el fútbol argentino y ya tiene experiencia europea gustó en la dirigencia, las negociaciones se encontraron con un duro obstáculo económico. Gondou no está sumando los minutos deseados en su segunda temporada en Rusia, lo que abría la puerta a una salida.
Según trascendió, el Zenit no aceptaría cederlo a préstamo y solo contemplaría una venta definitiva. El precio que exigen los rusos es de 10 millones de dólares, una cifra que en Núñez consideran demasiado elevada y que choca directamente con el presupuesto de incorporaciones estipulado.
El club de Núñez tiene un tope cercano a los 20 millones de dólares para toda la temporada de refuerzos de cara a 2026. Ante la necesidad de fichar al menos cuatro futbolistas en puestos clave (lateral izquierdo, volante central, creativo y otro delantero), desembolsar la mitad del presupuesto en un solo jugador no estaba en los planes.
River deberá negociar arduamente para intentar bajar el precio del delantero o buscar alternativas en el mercado que se ajusten a su límite salarial.