Con la sorpresiva ausencia como titular de Miguel Ángel Borja, por una molestia muscular fue al banco de suplentes, River Plate superó 2-0 a Independiente en el Monumental y estiró la paternidad sobre el equipo de Avellaneda, con 98 victorias sobre 66, si se tienen en cuenta todas las competiciones. Los tantos fueron marcados por Facundo Colidio.
Duelo de estilos
Dos estilos distintos se enfrentaron en un Monumental repleto, que fue una fiesta en la previa con banderas y un telón que se desplegó en la San Martin Alta con las caras de los máximos ídolos millonarios, como Marcelo Gallardo, Norberto Alonso, Amadeo Carrizo, Leonardo Ponzio, Enzo Franscescoli, Amadeo Labruna, Ramon Diaz y Ariel Ortega.
En lo futbolístico, el equipo del Muñeco tuvo por primera vez la presencia en la delantera de Facundo Colidio y Sebastián Driussi. Detrás de ellos, se mantuvo Manuel Lanzini como conductor de la ofensiva. Además, German Pezzella le dejó su lugar a Rodrigo Aliendro, si nos basamos en el once inicial que empató sin goles con San Lorenzo de Almagro en el Nuevo Gasómetro. De esta manera, el local volvió a la línea de cuatro defensores, con tres volantes, un enlace y dos atacantes.
Por el lado de la visita, el entrenador Julio Vaccari hizo una sustitución con respecto al equipo que superó a Gimnasia y Esgrima La Plata en el Libertadores de América: Pablo Galdames ingresó por Luciano Cabral, lo que generó un cambio de esquema con la idea de neutralizar al dueño de casa.
"Muñeco, muñeco", se escuchó de entrada, como cada vez que River hace de local en Nuñez. Al mismo tiempo, en el verde césped hubo bombas de humo que hizo que el partido se retrase seis minutos por la humareda que había. Luego, comenzó la partida de ajedrez entre dos de los equipos grandes del fútbol doméstico. Independiente movió primero y atacó de manera directa. Mientras que la primera ocasión de gol, fue del local. Driussi ejecutó con derecha tras un error defensivo. Luego, un cabezazo de Paulo Diaz se fue desviado.
Las pelotas filtradas de Lanzini fueron fundamentales para las llegadas de River, que agarró por momentos mal parada a la defensa del Rojo. Cuando recuperaba la pelota, el equipo de Vaccari lastimaba por la derecha de la ofensiva, con la velocidad de Lautaro Millán que envió un centro para Avalos que cabeceó apenas por encima del travesaño. De contragolpe, se lo perdió Aliendro. River manejó la pelota, pero el Rojo atacó directo desde la participación de Iván Marcone. La visita intentaba triangular con Loyola, Millán y Marcone, pero le costó armar conexiones entre los tres. Entonces, no había generación por el medio. Además, estaba impreciso con la pelota, pero con empuje había emparejado el juego.
El primer tiempo fue entretenid0, intenso y de ida y vuelta. El local arrancó encendido, pero se fue apagando. Independiente fue de menor a mayor, y terminó mejor. Por la derecha, fue la zona de la visita para tratar de llegar al arco defendido por Franco Armani. Por acá, tuvo la chance más clara del primer tiempo. Millán gambeteó al exgolero de la selección argentina tras un pase milimétrico de Marcone, tiró un centro atrás y Avalos definió mordido y afuera.
Sobre el final, el local pudo abrir el marcador por intermedio de una pelota parada. Primero con Colidio, y en el rebote tuvo el gol Aliendro que la tiró afuera. River se fue al vestuario mientras bajaba el cántico popular "movete River movete, movete deja de joder, que esta hinchada está loca, hoy no podemos perder" cuando las cosas no van bien.
Cambio de cara
En el entretiempo, Gallardo metió dos cambios. Ingresaron Milton Casco y Santiago Simón por Acuña y Aliendro. Con empuje, pero sin buen juego, se paró en campo rival.
Manejó la pelota y llovían centros desde los costados. El defensor recién ingresado conectó uno para, de cabeza, llegar al arco de Rodrigo Rey que embolsó la pelota.
Luego, el mediocampista quedó mano a mano con el arquero del Rojo, y erró un gol increíble. Hasta que a los 51`, Colidio abrió el marcador de cabeza tras un centro de Montiel. El gol estaba al caer y cayó por intermedio del campeón del mundo que una vez más participó de la jugada del gol.
Inmediatamente después del 1-0, Enzo Pérez dejó la cancha por lesión e ingresó Matias Kranevitter. Simón entró muy bien, presionando en la salida del rival. El Rojo no ingresó a jugar el segundo tiempo y todo era del local. Por este motivo, Vaccari hizo dos modificaciones. Cabral, Matias Gimenez, Santiago Montiel y Álvaro Angulo entraron por Galdames, Avalos, Sporle y Diego Tarzia. En River, Bustos reemplazó a Montiel, la figura del partido, y Miguel Ángel Borja por Driussi.
Con los cambios, creció el Rojo más por la necesidad de ir a buscar el empate que por el buen juego. Se plantó en campo rival y llovían centros de un lado y otro. Fue su mejor momento durante el partido, con el control de la pelota y de mano de Cabral como el conductor de la ofensiva. Sobre el final, una genialidad de Colidio con una definición de emboquillada puso cifras definitivas. Fue victoria de River por 2-0, que vuelve a sumar de a tres en su casa y frente a su gente, aunque sigue sin mostrar su mejor versión.
