Noche de Copa Libertadores en un Monumental abarrotado de gente. Ochenta y seis mil espectadores, de los cuales mil eran visitantes, vibraron al ritmo de un partido en sintonía y muy entretenido. Juego de luces, tirantes rojos y blancos, más globos de los mismos colores adornaron una previa a todo color y mucho folclore.
En el inicio, el entrenador Marcelo Gallardo puso un mix de titulares y suplentes, con la idea de darle descanso a varios futbolistas que venían acumulando muchos minutos en cancha. Descansaron Enzo Pérez, Paulo Díaz, Marcos Acuña y Gonzalo Montiel, lesionado. Sin embargo, la Máquina no se averió y se aceitó un poco más hasta encontrar su perfección.
De menor a mayor
Durante este juego por copa, River Plate alternó entre momentos de buen fútbol y otros en donde bajó la intensidad. De entrada, se posicionó en campo rival con el dominio de la pelota y atacó directo. El tándem Mastantuono-Fernández-Bustos comenzó a generar juego por la derecha, y caían centros para la llegada de Colidio y Driussi.
La visita no se quedó atrás. Mercado probó desde afuera del área y su remate se fue desviado en su primera ocasión de gol. La idea era presionar en todos los sectores de la cancha para no dejar jugar al dueño de casa. Pero a los 8 minutos, River se puso en ventaja tempranamente, de pelota parada.
Centro de Mastantuono ejecutado desde la punta izquierda, cabeceó Martínez Quarta y en el segundo palo, Driussi recibió solo y definió por encima del arquero ecuatoriano. Marcó su séptimo tanto en misma cantidad de partidos.
La ventaja duró tres minutos, porque en una contra letal, Martínez Quarta cometió un error en defensa para dejarle la pelota a Michael Hoyos que marcó ingresando al área por la izquierda y definió.
El empate dejó en silencio al Monumental. Se transformó en un partido de ida y vuelta. El elenco ecuatoriano se plantó y le jugó de igual a igual a River que por momentos no podía recuperar la pelota.
En una ráfaga de diez minutos, hubo un dominio total de Independiente, en el cual el local no se sintió cómodo y salió lastimado. Loor llegó al fondo, tiró un centro, y Spinelli en el primer palo anticipó a Armani y cabeceó para el 2-1.
En desventaja, el dueño de casa mejoró. De la mano de Mastantuono atacó por las bandas. Por la derecha, llegó la igualdad. Bustos envió un buscapié y Zárate en contra de su valla puso el 2-2. El VAR revisó la jugada por una posible posición adelantada que no existió. El árbitro Jesús Valenzuela no fue a ver la jugada a la pantalla y convalidó el empate.
A partir de ese instante, Nacho Fernández se transformó en el conductor del equipo. Cuando se encontraba con Mastantuono, había elaboración de jugadas. También, Galoppo comenzó a participar de tres cuartos de cancha hacia adelante. Casco, en una de las pocas proyecciones, remató con zurda y pegó en la parte de atrás de la red. En la última del primer tiempo, Mastantuono quedó mano a mano con Villar, lo gambeteó y Carabajal lo tomó de atrás para derribarlo. El defensor ecuatoriano se fue expulsado. El juvenil, de 17 años, transformó el penal en el 3-2 para irse al vestuario con una victoria parcial.
En defensa, River se mostró débil en el primer tiempo. La visita lo atacaba y fácilmente le generaba peligro. De tres veces que llegó, marcó en dos ocasiones. En la mitad de cancha, no tuvo mucha recuperación del balón, ya que no fue una buena noche de Castaño y quedaba a destiempo. Galoppo y Fernández tampoco le daban una mano. Y la visita supo sacar ventaja de eso.
El segundo tiempo
En el entretiempo, ingresaron Maximiliano Meza y Enzo Pérez por Nacho Fernández y Galoppo. En la visita, Richard Schunke reemplazó a Mercado. Con un jugador menos, el equipo de Rabanal tuvo que soportar los embates del local. La expulsión cambió los planes iniciales de la visita y la superioridad de River fue total, con dominio de la pelota y terreno. A los 51 minutos, Meza marcó el cuarto.
A partir de ese momento, la Máquina millonaria mostró su mejor versión y fue un baile. Tuvo el control de la pelota, situaciones claras para estirar la diferencia y presionó en todos los sectores de la cancha. Contó con mucha movilidad de los delanteros y juego asociado en la mitad de cancha entre Pérez, Castaño y Meza, que jugaron con mucha libertad. La defensa no pasó sobresaltos. Armani fue un espectador de lujo. También, hubo tiempo para que ingresen Manuel Lanzini y Miguel Borja por Driussi y Mastantuono. Al mismo tiempo, bajaron los aplausos desde los cuatro costados del Monumental.
Borja y su reencuentro con la red
Tras una gran jugada colectiva, Borja había marcado el quinto, pero previamente Meza la bajó con la mano y el juez principal se apoyó en el VAR para anular la acción. Minutos más tarde, el Colibrí volvió a marcar, pero en posición adelantada. A los 88 minutos, la tercera fue la vencida para el atacante cafetero que marcó su tanto tras una jugada personal.
La máquina riverplatense sigue funcionando y en levantada. En el primer tiempo no brilló, pero mostró garra, corazón y mucho convencimiento. También, contundencia frente al arco rival para marcar en las pocas chances que tuvo. En el complemento, mostró su mejor versión con un hombre de más y pudo hacer la diferencia. Sobre el final, la frutilla del postre el golazo de Lanzini desde afuera del área para cerrar una noche espectacular y demostrar que es serio candidato al título.
La síntesis
River Plate (6): F. Armani; F. Bustos, G. Pezzella, L. Martínez Quarta, M. Casco; K. Castaño, G. Galoppo, N. Fernández; F. Mastantuono; S. Driussi y F. Colidio. Director técnico: Marcelo Gallardo.
Independiente del Valle (2): G. Villar; T. Santamaria, L. Zarate, M. Carabajal, L. Loor; J. Alcívar, P. Mercado, J. Méndez, J. Cazares; M. Hoyos y C. Spinelli. Director técnico: Javier Rabanal.
Goles: 8´Driussi (RI), 11´Hoyos (IV), 21´Spinelli (IV), 25´Zárate e/c (RI), 46`Mastantuono (RI), 51´Meza (RI), 88´Borja (RI), 95´Lanzini (RI)
Expulsado: 46´Carabajal (IV)

