Réquiem para Cecilia Antunes, referente del atletismo nacional
El 15 de diciembre se apagó la vida de una de las grandes atletas que dio la provincia de Mendoza. Desde muy joven padecía esclerosis múltiple. Dolor en el deporte cuyano.
Pertenecía a esa generación de atletas que era el orgullo del club YPF. De una embajada deportiva que salía de memoria en el tránsito de aquellos años ochenta: Jorge Díaz, Ana María Destéfanis; Beatriz Barbera; Ana Padilla, Jorge Aranda, Laura Ortiz, Claudia Penessi, Fabián Porro, Susy Pérez, Humberto Beto Lanatti, Patricia Juaquin eran algunos de los nombres de esa Joven Guardia que se lucía en el Atletismo.
Con sus compañeros de YPF años después
Y ella era la Ceci Antunes. La petisita de trenzas; una de las más divertidas de ese grupo que en los asados con guitarra, se sabía de memoria las canciones del rock nacional y en la pista de atletismo era una de las veloces.
La que se destacó desde jovencita cuando los profes Ángel Gagliano y Elsa Pennesi la acunaron para entrenarla.
Así participó en algunos certámenes nacionales juveniles en los que mostró su destreza. Sea en los 100 metros y en salto en largo. También en posta 4 x100 donde obtuvo un récord con sus amigas Patricia Juaquin, Claudia Pennesi y Laura Ortiz.
Paralelamente comenzaba su profesorado en Educación Física en la que obtuvo título y un nuevo camino de docente.
Con su promoción del INEF, la 81.
Mujer de fortaleza física y temple transmitió sus valores y sapiencia en su nueva función. Paralelamente a ello seguía compitiendo.
Algo que no se truncó ni cuando después de unos estudios médicos le dijeron lo que nunca hubiera querido oír: esclerosis múltiple.
Asumió el golpe. Era un reacomodamiento en su vida, pero para una luchadora como ella no significaba tumbarla ni mucho menos.
Previo a una competencia allá por los 80'
Sobrellevó la dolencia con entereza, corrió hasta donde pudo y jamás perdió la fuerza de la voluntad, la misma que de tan joven la hacía acostarse temprano algún sábado porque los domingos temprano había que participar de un torneo.
Estaba frente a 100 metros, a 200, una vida de postas afectuosas de su familia, de sus amistades y sus colegas.
Este domingo 15 de diciembre, el corazón de la gran Cecilia Antunes, aquel que tantas veces latió con fuerza sobre una pista de ladrillos detuvo su andar. Llevaba varios días internada por un recrudecimiento de su enfermedad.
Cecilia Antunes, de remera blanca
Una de sus amigas la despidió con estas palabras:
"Amigos buen día y a su vez triste se fue Cecilia y en este último tiempo todos desde nuestros corazones estuvimos al costado de la pista alentando a Cecilia sin saber que sería su última carrera. Yo quería recordarla con esa risa contagiosa, esa persona creativa de buen corazón siempre atenta. Ella fue mí primera entrenadora en aquella lejana escuela de invierno de 1981 fue quien me alentó a estar en carrera. Hoy siento un profundo dolor por su partida, pero lo que ella sembró en aquellos corazones que tocó será esa cosecha que no va a ver es la más valiosa es la huella que dejó en amigos y seres queridos. Subiste al podio una vez más y victorianos tu nombre una vez más pero no como atleta si no como GUERRERA DE LA VIDA.
Adiós querida Amiga!!!!
Buen viaje, a una de las grandes atletas de nuestra provincia.