El partido entre Godoy Cruz y Talleres, correspondiente a una nueva fecha de la Liga Profesional de Fútbol, se vio empañado por la violencia luego de que el árbitro asistente Diego Martín sufriera una agresión que obligó a suspender el encuentro.
El incidente ocurrió el martes pasado, en el entretiempo del partido, cuando un proyectil arrojado desde la tribuna impactó en la frente de Martín, causándole un corte. El partido, que se encontraba 0-0, fue inmediatamente suspendido.
La agresión generó una ola de repudio en el fútbol argentino. La Asociación Argentina de Árbitros (AAA) emitió un comunicado expresando su "enérgico repudio a los hechos de violencia sufridos por nuestro colega Diego Martín" y exigiendo a las autoridades que tomen medidas y sancionen a los responsables.
La Unión de Árbitros Deportivos de Argentina (UADA) también se solidarizó con Martín y su familia, y reafirmó su compromiso con un fútbol libre de violencia.
El presidente de Godoy Cruz, Alejandro Chapini, declaró: "Estamos intentando averiguar quién fue la persona que arrojó el objeto hacia el línea. Mañana jueves habrá que esperar al boletín quincenal de la AFA para saber si hay o no sanción".
"Personalmente creo que no tuvo nada que ver la policía, los jugadores, los dirigentes ni la gente por el incidente de ayer", sostuvo Ale Chapini.
Aún se desconoce cuándo se jugarán los 45 minutos restantes del partido. En 2024 ocurrió una situación similar entre Godoy Cruz y San Lorenzo, donde el encuentro, que había comenzado en mayo, se terminó por jugar en octubre.
Desde el lado de Córdoba trascendió la información que el Tribunal de Disciplina de AFA planea darle el partido a Talleres, que fuera suspendido.
