El partido entre Racing y Tigre fue una verdadera montaña rusa de emociones que se extendió por 120 minutos, demostrando por qué los cruces de eliminación directa son tan apasionantes. Que al final la Academia definió desde los doce pasos.
Desde el primer minuto, el encuentro se planteó como una pulseada estratégica, con Tigre defendiéndose de manera inteligente para anular la propuesta ofensiva de la Academia.
En el primer tiempo, el equipo de Avellaneda careció de ideas claras para romper el cerrojo defensivo impuesto por el Matador. Si bien Racing controló el balón, los acercamientos al arco de la Academi se toparon con la buena intervención de Zenobio.
Las expulsiones que cambiaron el mapa del partido
La historia del encuentro se reescribió por completo en el complemento, cuando el ritmo subió drásticamente. Racing aceleró sus ofensivas, buscando la superioridad, pero fue una jugada defensiva la que marcó el primer quiebre: la expulsión de un jugador de Tigre obligó al equipo a refugiarse y aguantar el resultado con diez hombres. Parecía que la suerte se inclinaba definitivamente para la Academia.
Sin embargo, el destino compensó rápidamente el desequilibrio. En una jugada controvertida, Racing perdió también a Martirena, dejando a ambos equipos con diez hombres para afrontar la media hora de tiempo suplementario. Esta agonía de jugar en igualdad numérica reducida forzó a que los dos equipos priorizaran no cometer errores antes que buscar la victoria, instalando la idea de los penales como única vía.
La definición por penales y el festejo de Avellaneda
A pesar de las aproximaciones de jugadores como 'Maravilla' Martínez y Tomás Conechny, que estuvieron muy cerca de convertir en los últimos tramos, el empate sin goles fue inamovible. Ambos equipos parecieron, a su debido tiempo, esperar la lotería de los penales como el camino inevitable para meterse en la semifinal.
La definición desde los doce pasos fue el desenlace perfecto para un partido tan tenso. Con precisión y templanza, Racing se impuso y aseguró su clasificación a la semifinal, donde ahora deberá enfrentar al siempre desafiante Boca Juniors en un duelo que promete ser otra batalla épica. Cambeces atajó dos remates y fue vital para la clasificación. El gol de García Basso trajo la tranquilidad y desató la euforiao; la Academia está entre los cuatro mejores y se medirá ante Boca.