Con un 2025 que promete ser apasionante, Boca Juniors y River Plate apuestan fuerte en el mercado de pases para afrontar un calendario cargado, que incluye el Torneo Apertura, Clausura, Copa Argentina y Copa Libertadores. Ambos gigantes del fútbol argentino incorporaron siete refuerzos de jerarquía, invirtiendo millones para mantener su competitividad tanto en el plano local como en el internacional.
Boca Juniors: la inversión más alta
Boca lideró el gasto con 25,2 millones de dólares, siendo Alan Velasco su incorporación más destacada. El delantero llegó desde la MLS por 10 millones de dólares, convirtiéndose en la segunda compra más cara en la historia del club, después de Juan Román Riquelme. Además, el club desembolsó cifras importantes por los chilenos Carlos Palacios (4,8 millones) y Williams Alarcón (3,8 millones), así como por el defensor Ayrton Costa (3,5 millones).
El arquero Agustín Marchesín y el mediocampista Rodrigo Battaglia llegaron por montos más modestos, 1,5 y 1,6 millones respectivamente, mientras que el español Ander Herrera se unió como agente libre. Con estas incorporaciones, Boca apunta a tener una plantilla que combine experiencia internacional y talento joven.
River Plate: calidad con un presupuesto ajustado
Por su parte, River gastó 21,88 millones de dólares, destacándose el retorno del delantero Sebastián Driussi por 10 millones, un símbolo del club que regresa para ser el líder ofensivo. También recuperó a dos defensores de sus inferiores: Lucas Martínez Quarta, adquirido por 7,25 millones, y Gonzalo Montiel, por quien desembolsaron 3,63 millones.
Además, el chileno Gonzalo Tapia llegó por un millón de dólares, mientras que Giuliano Galoppo se incorporó a un préstamo. Por otro lado, Enzo Pérez y Matías Rojas llegaron sin costo, aportando experiencia y calidad.
Quién gastó más y quién será más competitivo
El balance económico favorece a River, que gastó casi 3,3 millones menos que Boca, pero la efectividad de las incorporaciones solo se podrá medir en el rendimiento dentro del campo de juego. Ambos clubes demostraron que están dispuestos a apostar fuerte para ganar títulos en 2025.
Con el Torneo Apertura a la vuelta de la esquina, los ojos estarán puestos en cómo estas estrellas se adaptan a sus equipos. ¿Lograrán estas inversiones traducirse en títulos, o el gasto millonario quedará en deuda con las expectativas?