París vivió una noche de euforia y tensión. El PSG, con tantos de Fabián Ruiz y Hakimi, venció 2-1 al Arsenal en el Parque de los Príncipes y selló su pasaje a la final de la Champions League, donde se medirá ante el Inter.
El sueño de levantar la Orejona en Múnich el 31 de mayo está cada vez más cerca para los parisinos, en una semifinal que tuvo todos los condimentos.
El encuentro comenzó con un Arsenal decidido a revertir el 1-0 adverso de la ida. Los Gunners salieron con intensidad y generaron peligro desde el inicio, obligando a una brillante intervención de Gianluigi Donnarumma a los 7 minutos para ahogar el grito de gol visitante. Sin embargo, cuando mejor jugaba el equipo de Mikel Arteta, apareció la magia de Fabián Ruiz a los 27 minutos. El mediocampista español conectó una volea impresionante desde fuera del área, dejando sin opciones a Aaron Ramsdale y desatando la algarabía en el estadio.
El gol parisino no amilanó al Arsenal, que continuó buscando el empate, aunque dejando espacios para la contra letal del PSG. Precisamente de una recuperación rápida nació el segundo tanto local, a los 27 minutos del segundo tiempo, con una exquisita definición de Achraf Hakimi, ampliando la ventaja global a 3-0 y pareciendo sentenciar la eliminatoria.
Pero el Arsenal no se rindió. A los 30 minutos del complemento, Bukayo Saka descontó para los ingleses, encendiendo una luz de esperanza y obligando al PSG a defender con uñas y dientes los minutos finales. La tensión se elevó aún más cuando, a los 23 minutos del segundo tiempo, el arquero Ramsdale le atajó un penal a Vitinha, tras una mano sancionada por el VAR.
En los últimos diez minutos, el drama se apoderó del Parque de los Príncipes. El Arsenal, con más corazón que ideas claras, buscó desesperadamente los dos goles que le permitieran forzar el alargue. Sin embargo, la sólida defensa del PSG, con un Donnarumma nuevamente providencial con otra gran atajada a Saka, logró contener los embates finales.
Tras cinco minutos de descuento, el árbitro pitó el final, desatando la fiesta en París. Ahora, la mira está puesta en Múnich, donde el gran anhelo de los parisinos buscará hacerse realidad frente al Inter.