River Plate vive un gran momento deportivo, pareciendo imbatible dentro del rectángulo. Sin embargo, la fiesta del pasado domingo ante Independiente de Avellaneda se vio arruinada para varios socios que, en la salida, se encontraron atrapados ya que los accesos estaban totalmente cerrados. Hubo empujones y desesperación por un lapso aproximado de 15 minutos.
Tras conocerse la noticia, más una importante cantidad de denuncias en las redes sociales, este martes desde la institución de Núñez intentaron explicar lo sucedido ante la fiscal Celsa Ramirez de la Fiscalía Especializada en Eventos Deportivos Masivos, quien envió una nota al club para iniciar una investigación que se da justo antes del próximo partido de local que será el 7 de mayo, el Superclásico con Boca Juniors.
Según River, el acceso en la platea Sívori sólo estuvo cerrado durante pocos minutos debido a un candado roto. En el informe de descargo, el club aclaró que "los organismos de seguridad obligaban al uso de candado en lugar de precintos y ante este problema que impidió una rápida salida del público, se volverán a usar precintos”.
La fiscal ya había iniciado acciones contra el Millo en febrero de este año argumentando exceso de público cuando el equipo jugó ante Argentinos, aunque esa causa finalmente no avanzó.