El entrenador de Boca Juniors, Miguel Ángel Russo, debió someterse a nuevos controles médicos en el Instituto Fleni, del barrio porteño de Belgrano, luego de que se le detectara una infección urinaria.
Aunque el técnico permanece al frente del equipo, en el club seguían con atención su estado de salud debido a un marcado cansancio físico en los últimos días.
Los primeros estudios que se le habían realizado la semana pasada habían descartado complicaciones, pero al persistir los síntomas, se decidió repetir los análisis. Allí se confirmó el diagnóstico y el DT fue tratado con medicación intravenosa durante algunas horas, para luego recibir el alta y continuar su recuperación en su domicilio.
El estado del entrenador generó comentarios en el mundo del fútbol. Tras la victoria de Boca frente a Aldosivi en Mar del Plata, Hugo Gottardi, exayudante de Russo, expresó públicamente su preocupación: "Lo veo cansado, demacrado. Llevar a Boca en la espalda es como arrastrar un camión. Miguel viene de una enfermedad, está bien, pero lucha en muchos frentes". Incluso, le aconsejó que priorice su bienestar y pase más tiempo con su familia.
Cómo sigue la recuperación
Desde el entorno del técnico confirmaron que se encuentra estable y que su cuadro no reviste gravedad. Russo volverá a su casa en las próximas horas y seguirá vinculado al trabajo con el plantel, aunque la institución y sus allegados le recomendaron bajar el ritmo de exigencia.
La salud de Miguel Ángel Russo sigue siendo un tema sensible para los hinchas de Boca, que esperan verlo pronto recuperado y en plenitud en el banco de suplentes.