A casi una década de la histórica consagración de Chile en la Copa América 2015, una confesión explosiva volvió a sacudir al fútbol sudamericano. Sergio Jadue, expresidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), rompió el silencio desde Miami y admitió públicamente que el fixture del certamen continental fue diseñado para favorecer al seleccionado local. "Se hizo una Copa América para ganarla", afirmó sin rodeos.
Jadue, quien renunció en noviembre de 2015 en medio del escándalo del FIFA Gate y desde entonces reside en Estados Unidos como colaborador de la justicia norteamericana, reapareció en el podcast Campeones, no finalistas. Allí lanzó una serie de declaraciones que reabren una herida todavía sensible, especialmente en Argentina, finalista de ese torneo.
"A Argentina la hicimos recorrer Chile desde La Serena, pasando por Viña del Mar, la llevamos a Concepción y la trajimos de vuelta a Santiago. Anduvo mucho Argentina en esa copa", detalló Jadue, en un claro reconocimiento de que el itinerario del equipo de Gerardo Martino fue planificado para desgastarlo físicamente.
Mientras la selección argentina recorrió miles de kilómetros y enfrentó distintos escenarios, el seleccionado chileno disfrutó de un cronograma casi estático. "Nosotros recorrimos cinco o seis kilómetros para cada partido, desde Pinto Durán al Estadio Nacional", señaló Jadue, revelando el contraste en la logística.
Otras potencias también fueron "reubicadas estratégicamente". "A Brasil se lo envió al sur, en un invierno chileno bien duro. Luego jugó de noche, con frío", remarcó. Así, el exdirectivo dejó entrever que la organización del torneo no fue neutral, sino que priorizó las condiciones para que La Roja tuviera el camino más favorable.
Lejos de mostrarse arrepentido, Jadue justificó la maniobra como una reparación histórica. "Cien años de derrotas, de triunfos morales, se tenían que terminar. No queríamos nuevamente hacer la típica Copa América excelente, bien organizada para todo el mundo. Nosotros queríamos ganarla", sentenció.
La declaración reaviva las sospechas que circularon desde aquel 4 de julio de 2015, cuando Chile le ganó a Argentina por penales en el Estadio Nacional de Santiago y logró su primer título continental. "No se escatimó en detalles", insistió Jadue, quien fue uno de los principales impulsores del torneo.
Aunque su carrera como dirigente quedó truncada tras su involucramiento en casos de corrupción internacional, su testimonio sigue teniendo impacto. No solo arroja dudas sobre la legitimidad deportiva de aquel triunfo, sino que también vuelve a instalar interrogantes sobre la transparencia en la organización de los grandes torneos sudamericanos.
En Argentina, donde aún se recuerda con frustración aquella final perdida, las palabras de Jadue prometen abrir un nuevo capítulo en la controversia por la Copa América 2015.
