El partido entre Boca y Barracas Central dejó más preguntas que certezas. En lo futbolístico, el Xeneize se llevó un triunfo clave que le permite seguir dependiendo de sí mismo en la recta final del Torneo Clausura, con la mira puesta tanto en los playoffs como en la clasificación a la Copa Libertadores por tabla anual.
Sin embargo, el foco del postpartido no estuvo solo en el resultado, sino en el arbitraje de Nicolás Lamolina, que quedó en el ojo de la tormenta desde el arranque.
Dos jugadas que pudieron cambiar el rumbo del encuentro —las faltas de Rafael Barrios y Javier Ruiz, ambas pasibles de roja directa— fueron ignoradas por Lamolina y también pasaron de largo para el VAR, comandado por Silvio Trucco. En contraste, el que sí vio la tarjeta roja fue Iván Tapia, capitán de Barracas e hijo del "Chiqui", que recibió la segunda amarilla por una falta sobre Leandro Paredes.
La decisión encendió los debates en redes y los programas deportivos, sobre todo porque Tapia había sido amonestado minutos antes por discutir con el propio Paredes. Y mientras los hinchas del Guapo reclamaban trato desigual, desde la AFA llegó una respuesta rápida: Federico Beligoy, director nacional de arbitraje, decidió no designar a Lamolina para ningún partido de la fecha 14.
Qué pasó con Trucco
Lo curioso es que Silvio Trucco, quien tuvo injerencia directa desde el VAR en las acciones más polémicas, sí fue designado: estará en el River-Gimnasia del Monumental.
Una decisión que, lejos de calmar las aguas, vuelve a poner sobre la mesa la discusión eterna sobre la transparencia y la coherencia en las designaciones arbitrales.
