El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ratificó a México como sede del Mundial 2026, despejando cualquier duda sobre la realización de los encuentros programados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. A pesar de la reciente ola de violencia desatada tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", el máximo dirigente del fútbol mundial aseguró que la confianza en las autoridades mexicanas es total.
El respaldo de FIFA a la gestión de Sheinbaum
"Estamos monitoreando la situación, pero quiero decir que tenemos confianza total en su país, en su presidenta Claudia Sheinbaum y en las autoridades", afirmó Infantino en rueda de prensa. La inquietud surgió tras los enfrentamientos en el estado de Jalisco, donde Guadalajara tiene previsto albergar cuatro partidos de la fase de grupos, además de los repechajes intercontinentales que se disputarán en marzo.
El dirigente subrayó que, aunque no ignoran la realidad social, confían en los operativos de seguridad diseñados para el torneo. "México es un gran país de fútbol. No vivimos en otro planeta, pasan cosas, pero las autoridades van a asegurar el orden", enfatizó. El calendario se mantiene sin cambios: el Estadio Azteca recibirá cinco partidos, mientras que Guadalajara y Monterrey tendrán cuatro cada una.
Incluso el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, confirmó que no existe intención alguna de retirar la sede. La actividad oficial comenzará en breve con el duelo entre Nueva Caledonia y Jamaica en el Estadio Akron, marcando el inicio de la cuenta regresiva para una cita mundialista que, según Infantino, será "una fiesta increíble" a pesar de los desafíos actuales en materia de seguridad federal.