Copa Libertadores

Palmeiras se hizo fuerte en el Más Monumental, pero River está vivo

El Millo cayó 2 a 1 ante Palmeiras, pero se fue de su casa con mejores sensaciones por lo hecho en los últimos minutos. El descuento de Martínez Quarta da esperanza para la próxima semana.

Lucas Gatti

Por Lucas Gatti

17 Septiembre de 2025 - 23:27

River ya piensa en la vuelta.
River ya piensa en la vuelta. FOTO: X

17 Septiembre de 2025 / Ciudadano News / Deportes

En una maravillosa noche de Copa Libertadores, River Plate y Palmeiras pusieron primera en los cuartos de final de la Libertadores. En el Monumental, la visita mostró toda su jerarquía para imponerse 2-1 con goles de Gustavo Gómez y Vitor Roque en el primer tiempo. De todas maneras, descontó Martínez Quarta sobre el final y casi lo empata en la última con Borja. 

El Antonio Vespucio Liberti fue escenario de una fiesta que se vio empañada por la derrota riverplatense. Ochenta y cuatro mil hinchas millonarios alentaron al local, mientras que dos mil paulistas ocuparon la Centenario Alta.

El dueño de casa preparó un recibimiento especial con 44 mil globos blancos y rojos, tirantes que se desplegaron desde la segunda bandeja hacia la inferior, fuegos artificiales y un cántico para Marcelo Gallardo, con el famoso "Muñeco, Muñeco", mientras el técnico levantaba sus brazos para agradecer el cariño de la gente.

El entrenador millonario apostó por el mismo esquema que había probado contra Estudiantes en el estadio Uno. Es decir, cinco defensores (Montiel, Díaz, Portillo, Rivero y Acuña), tres mediocampistas (Nacho Fernández, Pérez y Castaño) y dos delanteros (Salas y Driussi). Los buenos primeros 30 minutos en La Plata le bastaron al Muñeco para repetir el sistema, pero esta vez no le dio resultado.

El Verdao venía de golear 4-1 al Inter de Porto Alegre por el Brasileirao y volvió a mostrar todo su potencial, individual y colectivo. El técnico Abel Ferreira alineó un once muy competitivo, con presencia argentina. Parado 4-2-3-1, Weverton fue el arquero. En defensa jugaron Khelleven, Gustavo Gómez, Murilo y Piquerez. El doble cinco lo conformaron Aníbal Moreno, ex Newell's, junto a Luca Evangelista. Más adelantados estuvieron A. Pereira, Vitor Roque y F. Anderson, mientras que como único punta se movió José López, delantero convocado por Lionel Scaloni en la última lista de la selección argentina.

De entrada, el partido se jugó fuerte, con clima de Copa. Salas salió como una tromba y se llevó puesto a Moreno en un intento de cortar. El local mostró la intensidad de los últimos partidos, presionando en todos los sectores para impedir el juego rival, pero esa energía solo duró unos minutos. Palmeiras se acomodó en el campo y comenzó a dominar.

Con la línea de tres centrales, la defensa local tuvo desatenciones que terminó pagando caro. Portillo se paró como último hombre, Díaz a la derecha y Rivero a la izquierda. River no lograba ordenarse y Palmeiras se hizo fuerte en la mitad, con un mediocampista más que su rival. Nacho Fernández no pesó en el encuentro, mientras que Pérez y Castaño sufrieron para contener a los volantes visitantes. Adelante, Driussi y Salas casi no recibieron la pelota porque el Millonario no lograba pasar la mitad de cancha.

El conjunto brasileño no se dejó amedrentar y salió decidido a buscar el primero. A los 6 minutos, en la primera situación clara, Gustavo Gómez abrió el marcador de cabeza tras una pelota parada.

Con el 1-0, Palmeiras jugó con la ventaja y exhibió todo su potencial. Movió la pelota de un lado al otro y, por momentos, fue una samba: la velocidad paulista desbordó a los argentinos. López se transformó en uno de los conductores del Verdao junto a Roque, y entre ambos manejaron la ofensiva.

La primera media hora fue dominio abrumador de Palmeiras, que generó tres chances más para ampliar la diferencia, pero el palo derecho y las intervenciones de Franco Armani lo evitaron. A los 40, Roque se filtró entre los centrales y definió con categoría ante la salida del arquero para el 2-0. A esa altura, la victoria ya era justa y merecida.

Inmediatamente, la hinchada local entonó el clásico "Movete River, movete, movete dejá de joder, que esta hinchada está loca, hoy no podemos perder" para intentar levantar a sus jugadores.

El planteo inicial no le salió a Gallardo y el técnico no reaccionó en el primer tiempo. Palmeiras hizo todo bien, con jerarquía individual y trabajo colectivo, y superó con claridad a River, que nunca encontró respuestas.

En el entretiempo, el Muñeco movió el banco: ingresaron Lucas Martínez Quarta y Juan Quintero por Pérez y Díaz. Rompió la línea de tres centrales y Portillo pasó al mediocampo junto a Castaño y Fernández. Quintero se ubicó de enganche y arriba quedaron Driussi y Salas.

Con los cambios, River mejoró en postura y manejo de la pelota. Se adelantó unos metros y arrinconó al Verdao, que se replegó para jugar de contra. Driussi se lesionó y fue reemplazado por Facundo Colidio.

La clave del Millonario fueron los desbordes por las bandas con Montiel y Acuña. Nacho Fernández se conectó con Juanfer y empezaron a generar sociedades, pero Palmeiras se mantuvo ordenado y sólido. Gustavo Gómez fue una muralla y despejó todo lo que caía en el área de Weverton.

Cuando parecía que el 0-2 era inamovible, Martínez Quarta sacó un potente disparo que se desvió en el camino y descolocó al arquero visitante para el descuento que la da vida a River de cara a la revancha.

En la última, una media vuelta de Borja, se desvió en Gómez, la gran figura de la noche, que pudo haber sido el tanto del empate.

Mejores sensaciones para el equipo de Gallardo por lo hecho en el complemento, sobre todo con el ingreso de Juanfer que se encamina a ser titular en Brasil 

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