En el folclore del fútbol argentino, los apodos son sagrados. Identifican, resumen una historia y generan un sentido de pertenencia único, alimentando la pasión en cada partido y dando pie al eterno debate entre los hinchas del Tomba y la Lepra: ¿es clásico?. Pero, ¿alguna vez te preguntaste de dónde vienen realmente? Los motes de los dos gigantes de Mendoza, Godoy Cruz e Independiente Rivadavia, esconden historias fascinantes que superan cualquier mito popular.
El "Tomba": un apodo que nació de una bodega
Empecemos por Godoy Cruz. Los apodos "Tomba" y "Bodeguero" son los más conocidos y su origen es bastante directo: nacen de la fusión del Club Sportivo Godoy Cruz con el Club Bodega Antonio Tomba en 1930. La bodega, fundada por un inmigrante italiano, era un pilar de la comunidad y su nombre quedó inmortalizado en el club.
El Expreso: no, no fue por el tren
Más curioso es el apodo de "El Expreso". Muchos creen que se debe a la cercanía del estadio a las vías del tren, pero la realidad es mucho más épica. En 1933, el equipo tuvo una racha de victorias tan arrolladora que el desaparecido diario "La Libertad" lo bautizó como "El Expreso Departamental", porque, simplemente, no se detenía ante nadie.
La "Lepra": un apodo que nació de la solidaridad
Del otro lado, la historia de "la Lepra" de Independiente Rivadavia es quizás una de las más sorprendentes. Lejos de ser un insulto, nació de un acto de pura solidaridad. Se cuenta que, en la década del '20, el club participó en un partido a beneficio para recaudar fondos para el tratamiento de enfermos de lepra. A partir de ese gesto, los rivales comenzaron a llamarlos "leprosos" de forma despectiva, pero los hinchas lo adoptaron con orgullo, transformando un posible agravio en una insignia de honor.