Oklahoma City Thunder alcanzó la cima del básquet mundial tras imponerse 103-91 a los Indiana Pacers en el séptimo juego de una vibrante final, consagrándose campeón de la NBA. Con esta victoria, el equipo dirigido por Mark Daigneault puso fin a una sequía que se remontaba a 1979, cuando aún era conocido como Seattle Supersonics. Fue una serie pareja, intensa y cambiante, que encontró en el Thunder a un justo vencedor tras cerrar la llave 4-3 en casa, en un Paycom Center encendido.
El duelo decisivo no estuvo exento de drama. Tyrese Haliburton, principal figura de los Pacers, encendió las alarmas al lesionarse cuando el partido recién tomaba ritmo. A pesar de haber vuelto con protagonismo en el sexto partido, una molestia en la pantorrilla derecha volvió a dejarlo fuera de combate tras un mal apoyo. Su salida, envuelta en frustración y dolor, fue un golpe duro para Indiana, que sin embargo logró mantenerse competitivo con un juego colectivo sólido y buena puntería desde el perímetro, yéndose al descanso apenas un punto por debajo.
Fue en el tercer cuarto donde Oklahoma marcó la diferencia. Shai Gilgeous-Alexander sacó a relucir su condición de líder y con puntos, asistencias y temple, comandó un parcial determinante. El local encontró también soluciones en Jalen Williams, Chet Holmgren y Cason Wallace, que ampliaron la brecha a 13 al cierre del período. Aunque Indiana se resistió a bajar los brazos —con TJ McConnell aportando ofensiva desde el banco—, el impulso del Thunder fue demasiado. El parcial de 34-20 en ese tercer cuarto resultó clave.
En el tramo final, los de Daigneault supieron manejar los tiempos, sostener la diferencia y sentenciar la historia. Llegaron a estar 22 puntos arriba, y aunque los Pacers intentaron una reacción, nunca pusieron en riesgo el resultado. Así, Oklahoma celebró ante su gente un campeonato merecido, coronando una campaña en la que lideraron la temporada regular (68-14) y tuvieron al MVP de la liga, Shai Gilgeous-Alexander, quien promedió 32.7 puntos y fue el alma del equipo.
El título representa un punto de inflexión en la historia de la joven franquicia fundada en 2008, que reemplazó a los Supersonics tras su desaparición. Luego de años de frustraciones —incluidas las finales perdidas en 2012 y la reciente NBA Cup de 2024—, el Thunder rompió el maleficio. Su camino al campeonato incluyó una barrida a Memphis, una sufrida serie a siete juegos ante Denver, una sólida victoria sobre Minnesota y una final electrizante ante Indiana. La gloria finalmente llegó para un equipo que construyó su éxito con juventud, talento, defensa y carácter.
El camino al título
- 4-0 a Memphis Grizzlies en Primera Ronda de la Conferencia Oeste
- 4-3 a Denver Nuggets en la Semifinal de la Conferencia Oeste
- 4-1 a Minnesota Timberwolves en la Final de la Conferencia Oeste
- 4-3 a Indiana Pacers en la Final de la NBA.


