El piloto argentino Nico Varrone, de 24 años, se prepara para el desafío más grande de su carrera: su desembarco en la Fórmula 2, la antesala de la Fórmula 1.
Sin embargo, su incursión en la categoría va mucho más allá de una simple temporada. Varrone ha roto la doctrina impuesta en el automovilismo y se juega su "última bala" para cumplir el sueño de la F1, un camino que curiosamente lo emparenta con el inicio de la leyenda de Michael Schumacher.
"Es mi última bala para llegar a la Fórmula 1"
La agenda de Nicolás Varrone está cargada, entre reuniones con sponsors y pruebas de simulador, pero su objetivo es claro y lo define sin rodeos: 2026 será la fecha límite para lograr el ascenso a la F1. "Es la última bala que tengo. Me gusta sentirme que vengo de otra escalera y vengo a romper un poco el sistema que se ha impuesto ahora", afirmó el piloto argentino en diálogo con Infobae.
El piloto es consciente de las dificultades, mencionando el presupuesto y la edad como factores que complican la ambición de un salto directo a la Máxima. Aunque el equipo con el que correrá está penúltimo actualmente, el argentino confía en su potencial. Tras realizar tests con ellos en mayo, aseguró: "No tengo dudas de que el equipo tiene todo para brillar en el futuro".
La 'doctrina rota': el camino de Schumacher
Lo que hace que la llegada de Varrone a la F2 sea excepcional es su origen: el piloto viene de competir en Endurance (carreras de larga duración o resistencia), rompiendo un sistema de ascenso que se ha consolidado en los últimos 20 años.
Y en este punto, su historia se vuelve comparable con la de una de las leyendas más grandes de la F1. Michael Schumacher debutó en la Fórmula 1 el 25 de agosto de 1991 a bordo de un Jordan 191, y lo hizo viniendo directamente del Mundial de Sport Prototipos, el antecesor de lo que hoy es el WEC (Endurance).
"Vine a romper la doctrina que se instaló en los últimos 20 años. Michael Schumacher venía de correr el WEC de ahora, y saltó a correr en un Jordan en F1 y terminó ganando siete títulos mundiales", recordó Varrone.
En el pasado, esta ruta era más común, como lo demuestra el caso de Heinz-Harald Frentzen, compañero de Schumacher. Hoy, Varrone se enfrentará a pilotos que vienen de correr en Fórmula "toda su vida", una situación que, lejos de intimidarlo, lo "motiva mucho".
La F2: una categoría áspera y crucial
Varrone tendrá que compartir 14 fines de semana con la F1, lo que describe como "increíble". Sin embargo, la Fórmula 2 es una categoría feroz donde el margen de error es mínimo. La F2 se caracteriza por tener todos los autos y motores iguales, siendo la mejor puesta a punto y desarrollo del equipo el factor que marca la diferencia en la performance.
Los pilotos disponen de muy poco tiempo en pista entre práctica y clasificación. El manejo del neumático es vital, ya que en F2 degradan mucho y hay que administrarlos. Varrone ya tiene en la mira a rivales de peso como Joshua Duerksen (en el equipo top Invicta), Dino Beganovic (piloto de reserva de Ferrari) y el experimentado Colton Herta (ocho años en la IndyCar).