El mundo del la música está de luto. A los 76 años y tras una extensa batalla contra el Parkinson, murió Ozzy Osbourne, el mítico líder de Black Sabbath, considerado uno de los padres del heavy metal. Su carrera dejó una huella imborrable en la historia de la música, pero también en el corazón de los fanáticos del Aston Villa Football Club, con quien compartió una pasión profunda y genuina.
Un niño de Birmingham que soñaba con el Villa
Nacido y criado en Birmingham, Osbourne siempre estuvo ligado a los colores de los Villanos. En más de una entrevista, recordó su infancia en el barrio de Aston, donde pasaba los días cerca del estadio. "Recuerdo cuando había partidos en el Villa. Solía cuidar autos y me daban propina al final. Mi papá salía del pub y cantaba en el colectivo", evocó en 2024, cuando la ciudad le rindió homenaje bautizando un puente y un banco en honor a Black Sabbath.
Ese mismo año, los hinchas del Aston Villa lo homenajearon con un enorme tifo con su rostro antes de un duelo de Champions League frente al Celtic. En aquella ocasión, también lanzaron una camiseta conmemorativa con la imagen del cantante y el lema: "Up the Villa". La conexión entre Osbourne y el club era tan fuerte que hasta protagonizó un video especial junto al Dibu Martínez.
Villa Park: escenario del último show de Ozzy
Semanas antes de su fallecimiento, Black Sabbath organizó un mega concierto en Villa Park, estadio que consideraban parte de su identidad. Sin saberlo, ese fue el último show en vida de Ozzy Osbourne. La banda pudo haber elegido estadios más grandes, pero la decisión fue simbólica: cerrar el círculo en el lugar donde todo empezó.
La despedida de Osbourne conmueve al mundo del rock, pero también deja una marca indeleble en los seguidores de Aston Villa. Su figura trasciende la música: fue ícono, leyenda y, sobre todo, un fanático genuino del club de sus raíces.

